Albares, el torpe y pequeño "pirómano"


Sorprende mucho la valentía que exhibe Albares con Argel en contraste con el servilismo, la subordinación y la obediencia que muestra ante el chantajista régimen marroquí.

Por Mah Iahdih Nan - OPINIÓN 

Madrid (ECS).- Si Francisco Fernández Ordóñez o Fernando Moran, destacados políticos socialistas levantaran la cabeza y vieran el ridículo, la torpeza y las meteduras de pata de Albares como ministro de Exteriores del Reino de España, seguramente pasarían bochorno y vergüenza ajena, ante tan paupérrimo nivel de un ministro de España.

La actuación de Albares no sólo en las relaciones de España con Marruecos y Argelia, sino en muchos otros asuntos son realmente deplorables. Aunque se dice que el Sr. Albares es diplomático de carrera, sus modos, y formas de proceder están muy alejados de los más básicos y elementales conceptos de la diplomacia. 

La antaño diplomacia española es reconocida internacionalmente por sus exquisitas formas y su respeto escrupuloso en las relaciones bilaterales. Sin embargo la llegada de Albares, ese trato exquisito ha dado paso a los síntomas de debilidad de la política exterior española, al entreguismo a las políticas agresivas de alguno de los vecinos, a las salidas de tono, a las faltas de respeto, a la falta de tacto diplomático y a los gestos y acciones contrarios a los intereses de España.

El presidente de Argelia, Abdelmajid Tabounne, disertó una soberana lección de diplomacia, respeto, buena vecindad y no injerencia en asuntos internos de otros países, cuando declaró después de incontables desaires españoles, que España y Argelia tienen profundas y sólidas relaciones de hermandad y que el suministro del Gas argelino estaba garantizado a pesar de cualquier circunstancia.

Sorprende mucho la valentía que exhibe Albares con Argel en contraste con el servilismo, la subordinación y la obediencia que muestra ante el chantajista régimen marroquí

Este comportamiento de magnanimidad, nobleza y buenos modales del presidente argelino fue respondido por un aprendiz de cuarta, ascendido a ministro de Exteriores de la gran España, con una falta de respeto y de desconsideración de dimensiones monumentales, de las que se ven muy pocas veces en la diplomacia internacional. El Sr. Albares, que muchos dudan de su capacidad y aptitudes para ejercer el cargo que ostenta, calificó las declaraciones del presidente del país que suministra casi la mitad del gas que se consume en España de "declaraciones estériles" y que "no hay nada más que hablar". El discurso respetuoso, centrado y diplomático del presidente argelino, contrasta con el lenguaje infantil, faltoso y desconsiderado del Sr. Albares.

En realidad muchos analistas no acaban de entender el objetivo del giro de la política española, que desecha a un país aliado y gran socio comercial y estratégico de España como lo es Argelia. Y menos entienden el comportamiento incendiario del ministro Albares que lejos de corregir los garrafales errores de bulto de su gestión, se dedica a echarle más leña al fuego.

También sorprende, a propios y extraños, la falsa valentía que exhibe Albares con Argelia en contraste con el servilismo, la subordinación y la obediencia que muestra ante el chantajista Majzén marroquí. Algo que deja bien a las claras su ignorancia y su escaso conocimiento de la realidad y la idiosincrasia argelina.

Albares mezcla los insultos al presidente argelino calificando sus palabra de estériles y a la vez quiere quedarse con sus garantías de suministro del gas. En otras palabras el Sr. Albares le vino a decir al presidente de Argelia el Sr. Tabounne: Usted venderme el gas y déjese de decir tonterías.

La miopía política del dúo Sánchez-Albares ha rozado límites insospechados, ante tanta afrenta y tanto desprecio a la generosa, la contribución y el impecable comportamiento de las autoridades argelinas en sus relaciones económicas y diplomáticas con España. Ayer el gobierno Español se descolgó con el enésimo agravio a Argelia, avisando de que suministrará el Gas a Marruecos, sólo el gesto por si mismo es un desprecio y un insulto a Argelia. Con este último desplante, Sánchez le ha trasmitido a los argelinos el mensaje de que no le interesan ni ellos ni su gas. Por lo que nadie, debe extrañarse si un día de esto ponen fin a sus intercambios comerciales con España.

Según el Sr. Albares, que miente como un bellaco; España actuó de manera soberana y respetando la legalidad internacional, dos grandes tergiversaciones y falsedades.

Hay que refrescarle la memoria al Sr Albares y recordarle que el día que acompañó a Sánchez a rendirle pleitesía al sátrapa marroquí, ese mismo día el depositario de la soberanía del pueblo español; el Congreso de los diputados rechazó por mayoría absoluta la decisión del Sr. Sánchez de cambiar la política española con respecto al Sahara Occidental. También, hay que recordarle al desmemoriado Albares que la legalidad internacional y el derechos internacional a los que alude no contemplan la Autonomía como solución a un conflicto de descolonización y que únicamente hablan de libre determinación de los pueblos expresada a través de una consulta libre y auténtica de la voluntad de las poblaciones del territorio.


NOTA: Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan, necesariamente, el pensamiento de ECSaharaui.

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