La OTAN hunde el crucero Moskva y Sánchez, tras la carta a Mohamed VI, viaja a Kiev.


Por Leonardo Urrutia Segura

Barcelona (ECS).- A estas alturas de la guerra de Ucrania (y si “afinamos bien la antena” también con la guerra del Sáhara Occidental) se evidencia absolutamente que el mundo, está otra vez, dividido en dos bloques políticos, económicos y militares. Dos bloques cada vez mejor definidos. Lo vemos en el tratamiento de las noticias de nuestros “democráticos, libres e imparciales” medios de comunicación. Y lo vemos por su “excelente” formar de mentir, embrollar y desinformar. Verdaderamente lo hacen muy bien en cuanto ser medios de comunicación servidores de uno de los dos bloques. En nuestro caso el bloque encabezado por EE.UU que nos dirige y dirige a los demás países a través de su brazo armado: la OTAN. Esto nos demuestra que estamos viviendo otra vez en plena guerra fría con dos bloques claramente enfrentados.

Justamente ayer miércoles se podía leer esta noticia en el Financial Times: “Guerra de Ucrania: avión espía estadounidense patrullando en el Mar Negro antes del hundimiento del buque insignia ruso Moskva”. Y también ayer mismo podíamos leer aquí en CNN Politics: “Estados Unidos da información a Ucrania para operaciones en Donbás, dice secretario de Defensa.”

Y es que hemos tenido la importante noticia del hundimiento del crucero Moskva en la noche del 13 de abril. Y eso hace evidente la intervención de la OTAN en esta guerra de Ucrania.

Es habitual la injerencia, directa o indirecta, de la OTAN en todos los conflictos que se dieron y se dan en todo el orbe terráqueo desde su nacimiento como brazo militar del imperialismo estadounidense. Hasta en el conflicto del Sáhara Occidental viene haciéndolo desde que éste comenzó. Si no fuese por la OTAN y en concreto por Francia, Arabia Saudí e Israel y hasta España, incumpliendo su responsabilidad legal y vendiéndole armas, Marruecos no podría haber hecho sus muros y habría perdido militarmente la guerra a mediados de los 80. Y digo militarmente porque Marruecos políticamente tiene perdida la Guerra del Sáhara Occidental desde que empezó.  

Personalmente puedo dar testimonio de ello, porque he recorrido con los combatientes saharauis miles y miles de kilómetros, en dos ocasiones. Y con el suficiente tiempo he pisado gran parte de la geografía del Sáhara Occidental en guerra. Por eso lo aseguro: Marruecos sin la ayuda, especialmente satelital, de la OTAN y sus “colegas” antedichos, hace tiempo que habría sido derrotado absolutamente. Por eso, tras variados, amargos y sonoras desventuras y descalabros, a principios de esos años ochenta ya construía los muros para que su ejército se agazapara. Y ahí sigue, agazapado como hacen los asustados gazapos cuando se esconden en sus dispuestos agujeros cuando se acerca el hurón. De modo que esos agujeros que se extienden como muros comenzaron con la construcción del famoso “Triangulo útil”. Es decir comenzaron trazándose para proteger la mina de fosfatos de Bucraa (inmensa y explotada a cielo abierto) y la protección de la cinta transportadora que desde la mina llega hasta el mar del Aaiún. 

Así que, como hemos visto, esos muros acabarían cortando longitudinalmente todo el territorio saharaui, permitiendo así al ejército marroquí parapetarse y evitar las enormes pérdidas materiales y humanas derivadas de los “estacazos” que le propinaba el Frente Polisario. Un ejército saharaui que aniquiló divisiones enteras de blindados. Y yo vi y fotografié los restos de una de ellas.

Esos dos periodos que refiero con los combatientes saharauis duraron los suficientes días (el último fue en 1985) como para dar fe de lo que afirmo aquí: La OTAN intervino en el Sáhara Occidental, porque el mundo vivía en plena guerra fría y porque la OTAN, ya en aquellos tiempos, disponía de una tecnología satelital y comunicacional, tan tremebunda y suficiente, como para orientar militarmente a sus países lacayos con problemas. Como en este caso Marruecos. Y como, en este caso también, Ucrania.

Por eso hoy, ni la misma OTAN puede negar, que ayuda de forma significativa al ejército de Ucrania. El ejército ucraniano no dispone de suficiente capacidad para hundir un crucero como el Moskva. 

Siempre será mentira cualquier noticia en ese sentido. Como es mentira también la versión rusa de que el hundimiento se debió a un incendio accidental. No olvidemos que todos los contendientes, directos o indirectos, en toda guerra mienten. Porque, en este caso concreto y para este caso concreto temporalmente hablando, sabemos que sólo la OTAN dispone de los medios técnicos para localizar y hundir un navío de esas características. El ataque lo llevaron a cabo baterías costeras emplazadas en Odessa y operadas por especialistas de la Alianza Atlántica.

Y esto lo digo porque intento contrastar lo que están diciendo diferentes medios de comunicación de todo el mundo y son medios con presencia en internet, lógica y evidentemente. Y estos dicen que: El buque Moskva se encontraba a 110 kilómetros de distancia y fueron necesarios dos misiles para hundirlo. Sin embargo, más importante que la puntería de los dos disparos es la ubicación exacta del buque, cuyos radares no fueron capaces de advertir a tiempo la llegada de los proyectiles.

Algunas fuentes sugieren que el buque fue detectado por drones turcos Bayraktar TB-2 y que, a su vez, el Moskva no fue capaz de detectarlos, o bien no fue capaz de derribarlos antes de que comunicara su posición. Tampoco es una versión creíble.

Vemos que el diario británico The Times asegura que un avión de patrulla marítima P-8A Poseidon de la OTAN [AE681B] estaba en una misión sobre el Mar Negro poco antes del ataque contra el crucero. Así se desprende de los datos de seguimiento del tráfico aéreo del 13 de abril.

El P-8A Poseidón despegó de la base militar que tiene la OTAN en Sigonella, Sicilia y fue visto a las 13:32, hora de Kiev, sobrevolando el Mediterráneo en dirección a los Balcanes y Bulgaria. Se perdió el rastro a las 15:27 sobre Rumanía, a 20 kilómetros de la frontera ucraniana y 180 kilómetros de la última posición del Moskva. Poco antes de apagar su transpondedor, había descendido a una altitud de 3.600 metros.

Faltaban tres horas para el ataque. El primer mensaje anunciando el ataque contra el crucero se envió a las 20:42 a través de las redes sociales. La información fue confirmada a las 22:31 por el gobernador de Odessa. El avión de la OTAN reapareció a las 18:23 en Rumanía, apagó su transpondedor de nuevo a las 18:42 y lo volvió a encender 42 minutos después, cerca de Abrud, desde donde se dirigió a Sigonella.

El avión patrulla pudo vigilar todos los movimientos de los barcos entre la costa rumana y Crimea, aunque es más discutible que su presencia durase horas y no fuera advertida por el Moskva ni por ningún otro radar ruso.

Un alto funcionario del Pentágono ha admitido que “como parte de nuestro apoyo al flanco oriental de la OTAN, hemos realizado algunas patrullas aéreas limitadas frente a la costa rumana”, pero no quiso dar más detalles de ningún operativo.

Pero hay otro dato importante. El 8 de abril el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, admitió por primera vez que Estados Unidos estaba proporcionando información a las fuerzas ucranianas “para llevar a cabo operaciones en el Donbás”.

Luego un funcionario estadounidense confirmó a la CNN que la OTAN estaba transmitiendo “información útil” al gobierno de Kiev. “A medida que la lucha migre más hacia la región del Donbás, ajustaremos nuestro flujo de información según sea necesario”, admitió.

Más claro que el agua clara: La presencia de los aviones P-8A Poseidon en el Mar Negro no es excepcional, al igual que la presencia de otros aviones de inteligencia pertenecientes a los distintos Estados miembros de la OTAN.

Por ejemplo, el 19 de abril el mismo avión, Poseidón AE681B, apareció de nuevo en la misma región con el indicativo AE6833. El día del hundimiento del Moskva el indicativo AE67FF estaba patrullando en la zona junto con un dron de la OTAN RQ-4B Global Hawk con indicativo Forte 10.

Así están las cosas hoy. Con una guerra en el Sahara de la que ningún país de la OTAN habla. Y con una guerra en Ucrania de la que no paran de hablar y sobre todo mentir todos los países pertenecientes (y por lo tanto obedientes) a las directrices que marca la OTAN.

Sí, así están las cosas hoy. Hoy y en este momento en que el señor Pedro Sánchez ha llegado a Kiev para entrevistarse con Zelensky. Y dice la prensa que lo hace para “trasladarle el apoyo y solidaridad de España con este país (Ucrania) ante la invasión rusa y su compromiso con la paz” 
En fin, “que bonito” todo ¿verdad? 

Desde luego cuanto miedo y cuanta vergüenza ajena produce todo esto. Y por supuesto también ganas de llorar. Sinceramente muchas ganas de llorar por tanta gente inocente muriendo en estas guerras.

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1 Comentarios

  1. verguenza ajena!!! el fulano sanchez habla en nombre del colonialismo politico y cultural

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