Brahim Ghali, sus ministros y varios representantes saharauis en Europa y África ... El Polisario, espiado por Pegasus.


Mientras Amnistía Internacional y Frobidden Stories confirman que el programa israelí espía "Pegasus" sigue funcionando, la oficina de documentación y seguridad de Marruecos (DGED) no ha confirmado si terminó o no su relación con este software de una compañía israelí.

Por Sidi Maatala /ECS 

Madrid (ECS). - La empresa israelí NSO Group, muy conocida en le mundo de la seguridad, vendió en 2016 a los servicios secretos marroquíes el 'malware' conocido como Pegasus, quizá uno de los más potentes y peligrosos que atacan tanto a iPhone como a Android. La adquisición se realizó para controlar a los periodistas y militantes en las redes sociales e impedir las revueltas en Marruecos y las manifestaciones en el Sáhara Occidental, según un informe conjunto presentado en Washington por Amnistía Internacional y una decena de comunicación internacionales.

El Programa Secreto israelí atribuido a la inteligencia marroquí, hace posible espiar los teléfonos inteligentes gracias al software de vigilancia cibernética Pegasus diseñado por la compañía israelí grupo NSO, el mismo que explotó una falla en la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp para tomar el control a los teléfonos móviles. Según el reciente estudio publicado la semana pasada, se han encontrado pruebas que Pegasus se ha usado en más de 50 países del mundo. Aunque por lo parece España y Alemania entre estos países, también los son países cercanos como Francia, Reino Unido o Marruecos.

Este tipo de 'malware' comercial despierta algo más que recelos entre expertos de seguridad, activistas, políticos y en cualquier persona al que le preocupe su privacidad o la integridad sus datos. “Pese a que es muy costoso un gobierno podría espiar a sus ciudadanos usando Pegasus.

Tanto la empresa como Marruecos ahora se enfrentan a varias demandas por el 'malware' que han utilizado contra más de 50.000 personas, aunque NSO Group se defiende diciendo que no son responsables del mal uso que hagan de la herramienta sus clientes, normalmente gobiernos que pagan decenas de millones de dólares por licencia. “Nuestro producto está destinado a ser utilizado exclusivamente en la investigación y prevención del crimen y del terrorismo”, comentó la empresa recientemente tras el escándalo que sacudió la escena internacional en los últimos días.

En mayo de 2019, Amnistía Internacional apoyó acciones judiciales para llevar ante los tribunales al Ministerio de Defensa de Israel y exigirle que retirara la licencia de exportación a NSO Group. La organización alegó que el Ministerio de Defensa pone en peligro los derechos humanos al permitir a NSO que siga exportando sus productos a gobiernos de todo el mundo.

Estos ataques se inscriben en un patrón más amplio de represalias emprendidas en los últimos años por el gobierno marroquí contra los defensores y defensoras de los derechos humanos, especialmente tras la intensificación de la represión del movimiento de protesta en la región del Rif, al norte del país, desde 2016. En la actualidad, los defensores y defensoras de los derechos humanos marroquíes sufren hostigamiento, intimidación y cárcel, y las autoridades recurren cada vez con más frecuencia al uso de leyes represivas contra ellos sólo por ejercer sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica en Marruecos y en el Sáhara Occidental.


El Frente Polisario atacado por el malware Pegasus. 

Los escándalos siguen salpicando a numerosos gobiernos por el uso del sistema de ciberespionaje Pegasus. El diario francés 'Le Monde' aseguró, en exclusiva junto a otros medios franceses, que los teléfonos móviles del presidente saharaui y varios de sus ministros fueron atacados para obtener información. La investigación apunta al servicio de inteligencia marroquí (DGED) como el causante de los ataques sobre la seguridad, sin embargo, esto no ha sido confirmado por ninguna fuente oficial del Frente Polisario.

Uno de las víctimas que fueron blanco del software de NSO es Brahim Ghali, el máximo responsable del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). El servicio secreto marroquí seleccionó los números de teléfono de muchos funcionarios del Frente Polisario, entre los años 2017 y 2019, según el informe de Amnistía Internacional. La inteligencia marroquí comenzó con el actual presidente de la República Saharaui, que en abril de 2021 viajó a España para tratarse de una infección por Covid-19. Tres días después de su entrada a territorio español, Marruecos protestó ante Madrid abriendo una crisis diplomática entre los dos países. Entre los nombres que resuenan por su estrecha relación familiar con la esposa del preso político saharaui Naama Asfari, el representante del Frente Polisario en Europa, Oubi Bouchraya, también fue víctima de un intento de espionaje a través de Pegasus en marzo de 2021. Según información obtenida por Forbidden Stories y sus socios, muchos otros abogados, activistas, políticos o diplomáticos - en Europa como en África - fueron atacados por su apoyo a la causa saharaui.

Las Repercusiones del espionaje de Pegasus. 

1. Sin duda, todos los teléfonos de los funcionarios saharauis y dirigentes del Frente Polisario, fueron espiados por el software israelí Pegasus. Desde altos funcionarios hasta jefes de divisiones o representantes de la sociedad civil.

2. Por supuesto, también se espió todo el aparato de seguridad y documentación de la RASD (Inteligencia Saharaui).

3. El cuerpo diplomático saharaui, todo bajo el microscopio del espionaje de Pegasus.

4. El ult viaje del presidente Brahim Ghali desde Argelia a España fue descubierto gracias al programa de espionaje israelí Pegasus. El viaje de Salem Labsir al hospital de Logroño para acompañar a Ghali también fue descubierto a través del programa de espionaje Pegasus.

Pero a pesar de las tecnologías avanzadas facilitadas por Israel, Marruecos no avanzó ni un centímetro en cu ocupación del Sáhara Occidental.

Después de todas estas técnicas y lo que es mayor, la caída de Rabat en brazos de la entidad sionista indica que a pesar de todos estos esfuerzos sofisticados, Marruecos aún se siente amenazado por la Unidad Nacional Saharaui y la legitimidad de la causa saharaui. El verdadero desafío para el Estado saharaui en la actualidad, es cómo desarrollar una estrategia de reducción de daños en el futuro.

La vigilancia es un tipo de castigo. 

No tienes libertad para actuar. Parte de la estrategia [de las autoridades marroquíes] es hacerte sospechar que te vigilan, y así tienes todo el tiempo la sensación de que estás bajo presión. De momento no hay declaración oficial por parte de ningún organismo saharaui tras la publicación de la información en la prensa francesa y norteamericana.

El Grupo NSO afirma que su tecnología sólo se utiliza con fines lícitos, como la lucha contra el terrorismo y el delito. La empresa publicó recientemente una política de derechos humanos y asegura tener mecanismos de diligencia debida en materia de derechos humanos para investigar y evitar abusos gubernamentales. Sin embargo, la falta de transparencia sobre las investigaciones respecto al uso indebido de su tecnología pone en tela de juicio estas afirmaciones.

Los últimos indicios muestran a las claras que en la actualidad NSO no es capaz de evitar que los gobiernos utilicen ilegalmente su tecnología de vigilancia como herramienta para violar los derechos humanos. En vez de intentar encubrir las violaciones de derechos humanos relacionadas con sus productos, NSO debe implementar con urgencia procesos de diligencia debida más eficaces para que sus programas de vigilancia dejen de utilizarse indebidamente.

Conforme a los Principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos de la ONU, NSO Group y su principal inversor, la empresa británica de capital privado Novalpina, tienen la obligación clara de tomar medidas urgentes para garantizar que no están causando abusos contra los derechos humanos en todo el mundo ni contribuyendo a ellos.

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