España advierte de que "habrá más gestos" hacia Rabat y "Biden se irá distanciando del reconocimiento del Sáhara".


Por Sidi Maatala /ECS 

Madrid (ECS). - El reconocimiento de la supuesta soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental por parte de Donald Trump el 10 de diciembre, sólo cuatro semanas antes de abandonar la Casa Blanca, fue la baza de oro de Rabat. Meses después del anuncio simbólico de este reconocimiento por parte de un presidente moribundo [Trump], Marruecos se lanzó a presionar con fuerza al gobierno de Alemania y luego a España con el fin de seguir los pasos de Trump anunciados en la antigua colonia española. 

Con Alemania, el régimen de Marruecos sólo logró la ruptura y la suspensión del contacto con la embajada alemana y sus instituciones en Rabat, pero con España, ha forzado tanto la tuerca hasta que la ha roto enviando miles de sus ciudadanos, la mitad de ellos eran niños, a Ceuta para presionar a España y por atrás a la UE. 

Tras la derrota de Trump y la entrada de Biden en la Casa Blanca, Washington se mostró totalmente contraria al anuncio. El principal portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Ned Price, anunció este miércoles en una rueda de prensa al ser preguntado sobre la posición de Washington sobre el reconocimiento de Trump de la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental, que la administración Biden no continúa con las políticas de la administración anterior.

Price prácticamente ha confirmado que la administración Biden congelará la decisión de Trump en el Sáhara Occidental, sin dar más detalles concretos. "Cuando se trata del Sáhara Occidental, estamos consultando en privado con las partes implicadas sobre la mejor manera de detener las hostilidades y lograr un acuerdo duradero. No tengo nada más que anunciar en este momento", dijo.

"Pero ciertamente estaría en desacuerdo con la caracterización de que ha habido una continuidad de la política de la administración anterior", recalca.

Según fuentes diplomáticas de alto nivel citadas por "El Español", EE.UU no avala una agresión fronteriza entre sus socios en Europa, y el rey de Marruecos, Mohamed VI, "acumulaba tantas presiones y chantajes seguidos que este paso en falso las ha dejado todas a la vista".

El gobierno de Sánchez dice que habrá "más gestos" hacia Marruecos. 

Aunque significa poco para Rabat ya que tiene clausuradas las aduanas y los pasos fronterizos con las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, España baraja reconsiderar el régimen espacial de las dos ciudades autónomas y ambas pasen a integrarse plenamente en Schengen.

Según fuentes diplomáticas de la Moncloa citadas por el rotativo "El Español", sólo se trata de una advertencia clara de que Madrid también puede tomar decisiones duras contra Rabat. La misma fuente habla de más gestos contra Rabat.

"Hasta ahora, España ha sido demasiado flexible, y es cierto que el Gobierno ha cometido errores", admite la misma fuente citada por el digital, "pero éste es el primer gesto, y vendrán más", apunta este alto funcionario del entorno de Sánchez, "y no sólo de nuestra parte".

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