Duro editorial de "Le Monde" contra Mohamed VI y su régimen por la crisis de Ceuta.


Por Ali Brahim Mohamed /ECS 

París (ECS). - "Al orquestar una repentina afluencia de inmigrantes, todos ellos marroquíes, al enclave español, Rabat provocó una grave crisis diplomática con Madrid y, más allá, Bruselas. El episodio arrojó una luz dura sobre la verdadera cara del régimen marroquí", así arrancó el prestigioso diario francés, Le Monde, su artículo sobre la situación en el Sáhara Occidental y Ceuta.

Editorial de "Le Mundo". ¿Una nueva crisis migratoria en el flanco sur de Europa? 

El aumento de la tensión en Ceuta es motivo de alarma. Bajo la mirada pasiva de la policía marroquí, cerca de 8.000 marroquíes, más de 2.000 ellos menores, consiguieron entrar ilegalmente en el enclave español a principios de semana. Si la presión parecía haberse disipado, el jueves 20 de mayo, tras la expulsión de 5.600 de estos migrantes a Marruecos, este episodio marcará definitivamente las relaciones entre Rabat y Madrid y, más allá, Bruselas.

La presión por el Sáhara Occidental. 

Las autoridades marroquíes, cuya policía ha conducido a los inmigrantes hasta la puerta de Ceuta. En Madrid, donde el ministro de Defensa acusó a Marruecos de "agresión" y "chantaje" , la situación es tensa. Marruecos apenas había acostumbrado a los europeos, generalmente bastante benévolos con él, a comportarse como el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, o el ex líder libio Mouammar Gadhafi, quien, en diferentes momentos, 'no dudó en utilizar el arma migratoria en el Mediterráneo para presionar a Europa.

La actitud de Rabat representa una crisis sin precedentes. Se conoce el origen de la crisis: Rabat consideró como un gesto inaceptable de enemistad la hospitalización en suelo español de Brahim Ghali, el líder supremo del Frente Polisario, movimiento de liberación que lucha por la independencia del Sáhara Occidental. El argumento “humanitario” esgrimido por Madrid fue declarado inadmisible en Rabat, que había prometido que esta decisión tendría “consecuencias”. Unos días después de esta amenaza, Rabat cumple y envía a casi 9.000 de sus ciudadanos a Ceuta.

Una apuesta arriesgada

Animado por el "éxito" diplomático, firmado el 10 de diciembre de 2020, en torno al famoso "acuerdo Trump", en virtud del cual Washington reconoció la "soberanía marroquí" sobre el Sáhara Occidental a cambio de la normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel, el reino se sintió lo suficientemente confiado para desafiar a España en Ceuta.

Es una apuesta arriesgada. La reputación internacional de Marruecos está gravemente degradada. La utilización de adolescentes e incluso niños arriesgando su vida en las aguas de Ceuta con la complicidad de la policía marroquí delatan el cinismo de una potencia dispuesta a sacrificar fríamente su juventud en el altar de sus intereses diplomáticos. También ilustran la precariedad social en la que vegetan categorías enteras de la población marroquí, a mil leguas del resplandeciente Marruecos que algunos alabadores se complacen en alabar en París y en otros lugares.

Regresión autoritaria

Es el momento de salir de cierta ingenuidad en la mirada centrada en Marruecos. El reino, sin duda, tiene activos claves: puerta de entrada a África Occidental, Islam "moderado", cooperación en materia de seguridad y (hasta entonces) migración con UE. Su diáspora en Europa es dinámica, a veces influyente. Pero este capital diplomático ha oscurecido durante demasiado tiempo en las cancillerías la realidad de un poder con preocupante regresión autoritaria, como lo demuestran los encarcelamientos de periodistas e intelectuales críticos. Uno de ellos, Soulaiman Raissouni, está actualmente arriesgando su vida, en huelga de hambre.

En nombre de una amistad que debe seguir siendo exigente, ha llegado el momento de que los europeos notifiquen a Marruecos que su imagen en el exterior se ha visto dañada. Y que la defensa de sus legítimos intereses no debe eximirlo de tratar a su pueblo y a sus vecinos con decencia.

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1 Comentarios

  1. La decencia no forma parte de ese régimen que es capaz de usar niños para presionar al resto de Europa mientras EE.UU. "se calla la boca" por intereses de venta de armas y compra de fosfatos. Y Francia ha quedado en ridículo por su apoyo sistemático a los Alauitas.
    Alauita: follacabras que se reproduce como las cucarachas y las exporta al resto del mundo.

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