La causa saharaui se encuentra en el corazón del conflicto electrónico entre Argelia y Marruecos.


- Las guerras de la vida real se trasladaron al mundo digital. 

- Guerra electrónica entre los partidarios del Sáhara occidental y los defensores de la "Sahara marroquí".

- Los Estados han invertido mucho dinero en el mundo virtual para manipular la opinión pública.

ECS. | Teresa de Alba.

Tiene nombre y se llama la “guerra electrónica”. Es todo conflicto que existe en el mundo real pero el lugar y las herramientas empleadas son diferentes. Se trata de un conflicto de descolonización que data de 45 años. Desde la salida de los españoles del Sáhara español tras la muerte del dictador español Francesco Franco. Este conflicto sigue sin resolver. Hasta el día de hoy, el prometido referéndum para definir el estatuto final del territorio, aún no se ha celebrado.

El conflicto saharaui no existe únicamente en la vida real, sino se trasladó al mundo virtual. Como todo evento, se trata de páginas de Facebook de partidarios y defensores por y contra la causa saharaui. Los actores son marroquíes, argelinos y saharauis. Se discuten sobre los acontecimientos y hechos que marcan la región sobre todo asuntos políticos relativos al Sáhara Occidental. Mucho odio se nota. Esas páginas no reflejan totalmente la realidad de relaciones entre los países de la región, sino es un lado muy pequeño.

Para los argelinos; El Sáhara es occidental.

El Sáhara es occidental. Precisamente se llama Sáhara Occidental. Son los argelinos y saharauis que lo llaman así y sueñan con el día de su independencia. Para ellos, el territorio saharaui debe autonomizarse. Ellos rechazan la ocupación marroquí desde la salida de los españoles en 1975. Los argelinos, defensores de esta tesis, denuncian tanto pueblo y estado, la política de expansión del Májzen que reclama territorios ajenos. “la política de expansión del Májzen, en este punto, no es nueva”.

En estas páginas los argelinos junto a los saharauis intentan demostrar las fallas de la política del Májzen. Por un lado, reprochan al poder marroquí negar la existencia de una guerra en el Sáhara Occidental, desde hace meses. De otro lado, critican con dureza las últimas decisiones de la monarquía. La normalización de las relaciones con Israel y la legalización del cannabis, entre otras.

Más lejos, los saharauis demuestran a través de esas páginas las violaciones de los derechos humanos de los saharauis y marroquíes en las instituciones públicas de Marruecos. Publican vídeos y textos de militantes víctimas de agresiones físicas y morales en las comisarías marroquíes. Preguntan; ¿Dónde está el estado de derecho y justicia? ¿Y la dignidad del ser humano?

La política interior del Májzen está en el corazón de las críticas de sus opositores. Estos últimos califican la política de Mohamed VI como la huida hacia delante. Este último se dedica e invierte a la política exterior para desviar a los marroquíes de los problemas interiores del país. El usa la causa saharaui como papel para esconder los verdaderos problemas de la monarquía.  

Para los marroquíes; El Sáhara es marroquí.

Por otro lado, tenemos a los marroquíes defensores del Sáhara marroquí. Están por la soberanía de la monarquía sobre el territorio del Sáhara. Consideran a los defensores de la independencia del Sáhara Occidental como traidores y terroristas. Por ejemplo, la gran activista de la causa saharaui Aminatou Haidar se ve como terrorista a los ojos de los nacionalistas marroquíes. “imaginad, la terrorista Aminatou Haidar es candidata para obtener el premio Nobel de la Paz”, compartió la pagina de Sahara marocain. Para ellos, el Polisario es una organización terrorista que cree dividir la monarquía de Marruecos. 

Otros reclaman aún del mapa de los siglos anteriores, el llamado “Gran Marruecos”. Este se extendía por Marruecos hasta las fronteras con Senegal, pasando por el oeste de Argelia y Mali. Mauritania, según ellos, también es parte del territorio marroquí. Eso, sin hablar del Sáhara, que es una evidencia para ellos. Esta tesis se remonta a los años 20 y 40 del siglo pasado, en plena formación del nacionalismo marroquí.

Las páginas de Facebook dedicadas a defender la monarquía y su política, dicen que Marruecos cuenta con 1232 años de historia. Mientras que Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Argelia cuentan con, respectivamente; 78, 50 y 58 años solamente de existencia.

Más lejos, los nacionalistas marroquíes acusan al ministro de asuntos exteriores argelino, Sabri Boukadoum, de ser el portavoz del Frente Polisario en los eventos mundiales. Mostrando su foto; “este ministro nunca viaja al extranjero por los asuntos de su país como hacen todos los ministros del mundo, su único problema es el conflicto entre el Frente del Polisario y Marruecos”, expresaron en tono irónico. Aparte de eso, la extrema derecha marroquí pregunta: “Algunos bereberes argelinos piden la independencia de sus territorios de la patria. ¿Por qué Argelia no responde a la demanda de 10 millones de habitantes y al mismo tiempo se preocupa por los independistas saharauis cuyo número no supera 600 000 habitantes del Sáhara?”.

Las mencionadas páginas aprovechan también la inestabilidad política, económica y social de Argelia en este momento, para desviar el interés de los políticos argelinos de la causa saharaui y llamarlos a preocuparse por los problemas internos del país, que vive una crisis política desde febrero 2019 y que sigue sin resolver hasta el día de hoy.

Al final, es muy importante aclarar que los gobiernos y sistemas políticos han invertido millones en las redes sociales para manipular a la opinión pública. Estas últimas, junto à los medios de comunicación tradicionales, son las nuevas herramientas de las guerras y conflictos hoy en día entre los estados.

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