Guterres propone para el puesto de enviado de la ONU para el Sáhara Occidental a un manifiestamente promarroquí.

Por Lehbib Abdelhay/ECS



Se rumorea en Nueva York que el Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, tiene la intención de nombrar como enviado Especial de la ONU para el Sáhara Occidental, el ex ministro de exteriorres de Portugal, Louis Amado, en sustitución del ex presidente alemán Horst Köhler, quien renunció a su cargo en mayo de 2019 por motivos de salud, según informa el diario argelino, El Watan.

La decisión de Guterres de encomendar a Amado la difícil misión de encontrar una salida pacífica al conflicto del Sáhara Occidental, respetando las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, incluida la que reconoce en particular al pueblo saharaui su derecho a la autodeterminación, sorprendió a más de un diplomático. Por qué? Se sabe que el exfuncionario portugal y antiguo socio de Guterres es partidario de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.

En otras palabras, al querer nombrar a Louis Amado como enviado especial para el Sáhara Occidental, el Secretario General de la ONU no quiere hacer otra cosa que confiar la gestión del archivo del conflicto del Sáhara Occidental a un aliado de las Naciones Unidas y Rabat, algo que sería extremadamente grave. Esto es lo que los economistas podrían llamar un conflicto de intereses.

La hipótesis no se puede descartar. Sin embargo, es raro que los servicios de la ONU también están seriamente equivocados al hacer casting, especialmente porque se trata de un tema extremadamente delicado. ¿Ha decidido el Secretario General de la ONU voluntariamente hacer la vista gorda ante el tropismo marroquí del ex primer ministro portugués? Es decir, buscaría darle un empujón a Marruecos. Los especialistas en el expediente del conflicto del Sáhara Occidental creen que sí.

Si Marruecos y el Frente Polisario aún no han reaccionado a esta propuesta, al no haberse hecho pública la información aún, es una apuesta segura que los pasados ​​cargos de Amado, cuando fue ministro de Relaciones Exteriores de Portugal, entre 2006 y 2011, dejarán mucho que desear. Algo que se puede comprobar consultando los despachos de la agencia oficial marroquí. "Alentamos todas las iniciativas encaminadas a superar la situación de estancamiento en torno a un problema que lleva mucho tiempo ahí", declaró, por ejemplo, el 17 de abril de 2017, según informó MAP, durante una visita oficial que realizó en Rabat, antes de añadir: "La iniciativa marroquí, que nos parece positiva, encaja en esta perspectiva".

¿Por qué Antonio Guterres querría imponer un enviado especial que apuesta la propuesta marroquí, cuando sabe muy bien que tal opción seguramente será rechazada por los saharauis, mientras que este cargo permanece vacante desde mayo de 2019 tras la renuncia del expresidente alemán Horst? Köhler?

Cabe señalar que si el Frente Polisario rechazó, a finales del año pasado, al rumano Petre Roman, las autoridades marroquíes, por su parte, expresaron su veto a tres nombres, en este caso los ex ministros de Asuntos de los Países Bajos, Australia y Suiza.

En general, Marruecos rechaza sistemáticamente el nombramiento de un enviado especial que vendría de los países de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, a sabiendas de que no se podría nombrar a un francés para este cargo, de los países bálticos y nórdicos, de Alemania y Suiza.

Mientras tanto, algunas potencias, en particular Estados Unidos, están instando al Secretario General de las Naciones Unidas a que nombre un nuevo enviado especial para el Sáhara Occidental.

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