Freedom House: Siria y el Sáhara Occidental son los peores lugares del mundo en materia de derechos políticos y libertades civiles.

Agencias /Freedom House | ECS 

Madrid (ECS). Varios estados de Oriente Medio y África del Norte obtuvieron los peores puntajes en la clasificación de Freedom House para 2021. El grupo de expertos también degradó a Jordania a "no libre" en su clasificación de democracia de 2021.

El año 2020 fue el decimoquinto consecutivo en el que la libertad cayó a nivel global y los países que experimentaron deterioro en sus democracias superaron a aquellos con mejoras "por el mayor margen registrado desde que comenzó la tendencia negativa en 2006", asegura Freedom House en su informe.

"Durante el año pasado, fuerzas autoritarias opresivas y a menudo violentas inclinaron el orden internacional a su favor una y otra vez, explotando tanto las ventajas de los sistemas no democráticos como las debilidades de las democracias en crisis", denunció la ONG en su informe bajo título: "Freedom in the World 2021", que analiza la situación de los derechos políticos y las libertades civiles en el mundo.

En su ranking de 210 países el análisis "Freedom in the World de 2021" sitúa a las zonas bajo ocupación marroquí en la cola, solo detrás del Tíbet, Siria, Turkmenistán, Sudán del Sur, Eritrea y Corea del Norte en términos de falta de derechos políticos y libertades civiles. Freedom House ha otorgado una puntuación de 4 puntos sobre 100 al territorio del Sáhara Occidental, asediado y ocupado por el régimen alauita. 

La represión marroquí en los territorios ocupados del Sáhara Occidental asciende pasos preocupantes a medida que pasan los días desde que fue invadida. Los militantes saharauis y activistas pro derechos humanos de la sociedad civil saharaui en las zonas ocupadas, especialmente las mujeres, se han convertido en blanco de la violencia desproporcionada de la policía marroquí, que les persigue únicamente por razones políticas, con consecuencias horrorosas.

De acuerdo a la ONG, la nueva realidad pandémica ha contribuido al nacimiento de un nuevo status quo global, en el que "los actos de represión quedaron impunes y los defensores de la democracia fueron cada vez más aislados".

"A medida que la covid-19 se extendió durante el año, los gobiernos de todo el espectro democrático recurrieron repetidamente a una vigilancia excesiva, restricciones discriminatorias a las libertades como el movimiento y la reunión, y la aplicación arbitraria o violenta de tales restricciones por parte de la policía y actores no estatales", subrayaron los expertos.

Además, Freedom House defendió que la expansión del régimen autoritario, combinada con la presencia "cada vez más débil e inconsistente" de las principales democracias en el escenario internacional, ha tenido efectos tangibles en la vida y la seguridad humanas, incluyendo el recurso frecuente a la fuerza militar para resolver disputas políticas.


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