El Frente Polisario y Marruecos: estrategias de guerra.

¿Cómo hace la guerra el Ejército Popular Saharaui? 
Birlehlu (Sáhara Occidental), 04 Diciembre de 2020. - (ECSAHARAUI) 

Por Salem Mohamed y A, I/ECS 


El censo español de 1974 contabilizó unos 75.000 saharauis con derecho a voto en el territorio del Sáhara español. Tras el éxodo, la guerra (1976-1991) y 29 años de somlencia en la hamada argelina se estima que el pueblo saharaui lo componen aproximadamente medio millón de personas que contaría con un territorio de 266.000 kilómetros para constituir su república independiente.

Frente a ese objetivo sagrado de enfrentarse a una dictadura que dispone despoticamente de la vida de más de 35 millones de marroquíes y un ejército de unos 250.000 hombres. No hace falta ser un experto militar para darse cuenta del aplastante desequilibrio de fuerza a favor del régimen marroquí por lo que habría que preguntarse ¿Cómo hace la guerra el pueblo saharaui?. 

Desde los años 70 la estrategia ha sido la guerra de guerrillas. Con asesoramiento de la izquierda revolucionaria mundial, los soldados saharauis acosaban a las pensadas columnas marroquíes con ataques relámpago. Se hacían con materiales muy valiosos, hacían prisioneros y desanimaban a las tropas marroquíes al verse éstas incapaces de defenderse en un desierto gigante. 

Tras años de guerra, el régimen marroquí recibió la inestimable ayuda israelí y el dinero saudí que se materializaron en la muralla defensivas más grande del mundo. 

Por primera vez en su historia los nómadas saharauis ya no podían circular en su territorio con libertad y de la misma forma, tocó repensar la guerra. No pasó mucho tiempo hasta que los astutos "Polisarios" descubrieran las vulnerabilidades del muro: la baja moral de los soldados que lo guardaban, su tamaño, la pesadez de las unidades que lo protegían y las inclemencias del tiempo. Pronto aprendieron utilizar la noche para descativar minas, colocar explosivos para volar partes completas del muro de piedra y coordinar actividades de entretenimiento para poder penetrar por el punto elegido. 

Descartada la confrontación tradicional mediante la ocupación de plazas, agotar al enemigo se convirtió en la táctica para ganar la guerra: atacar con artillería, volar una parte del muro, entrar por donde menos el enemigo se lo espera, rodearle, destrozarlo y salir en tiempo récord. Un trabajo rápido y limpio que requiere enormes esfuerzos de coordinación y observación que el ejército popular Saharaui realiza con la paciencia que caracteriza a los saharauis.

Como se puede constatar, el Ejército de Liberación Saharaui supo adaptarse a las condiciones impuestas por Marruecos y repensar una y otra vez sus acciones militares hasta lograr su objetivo. 

La estrategia combinada de rapidez y acción aplicada a una formidable voluntad de sacrificio provocó el hundimiento de la moral de los marroquíes y sus consecuentes derrotas. Por otro lado, respecto a los muros, la historia nos demuestra que su beneficio no es proporcional a su costo. Tenemos a la Línea de Bar Lev, Muro Atlántico, Línea de Maginot y Línea de Sigfrido, y ninguna de ellas impidió la penetración del bando enemigo, por lo que el muro militar marroquí no iba a ser una excepción a esta regla histórica. 

Enmarcados en estas condiciones, emergen dos ventajas determinantes para el ELPS en el campo de batalla;

La primera es que al tener la iniciativa ofensiva, impone al enemigo dónde y cuándo se librará cada batalla, esta ventaja aumenta aún más si tenemos en cuenta que los saharauis conocen el territorio y se adaptan a las inclemencias que ofrece el medio desértico, siendo consecuentemente la época de verano la pesadilla de las FAR. 

La segunda ventaja es que al tratarse de posiciones fijas, los combatientes de la RASD saben en todo momento donde se encuentran los marroquíes, mientras que estos nunca lo podrán saber dada la movilidad del Polisario. Esta ventaja constituye un factor determinante a la hora de efectuar un ataque imprevisto o una emboscada, sufrida por las FAR hasta la extenuación. Estos ataques, como vemos actualmente en esta segunda guerra acaban por desmoralizar al enemigo al mantenerlo en constante estado de alerta, con pequeñas pérdidas que se vuelven significativas con la evolución del conflicto.

En la actualidad, vemos como la estrategia de Marruecos pasa por renunciar a toda iniciativa y su actuación militar se enmarca en repeler los ataques, sin salir del muro, entregando al ELPS toda iniciativa y libertad de acción, aunque de momento, no de circulación. En el futuro; la determinación, la audacia, sorpresa y agilidad, serán los ingredientes vertebrales de la táctica saharaui hasta penetrar el muro marroquí, que como la historia demuestra será cuestión de tiempo. Estos elementos habrá que conjugarlos en función de los objetivos políticos y militares hasta lograr el propósito deseado.

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