Los nefandos pecados de Antonio Guterres.

Madrid, 26 Octubre de 2020. - (ECSAHARAUI) 

OPINIÓN de Haddamin Moulud Said/ECS




En 1997 y en preparación del referéndum de autodeterminación, cuyo plan había sido aprobado por el Polisario, Marruecos y el Consejo de Seguridad, la MINURSO sometió el llamado “Acuerdo Militar No 1” a la consideración de las partes para que lo aprobaran. Las dos partes aceptaron dicho Acuerdo Militar No 1, como mecanismo para regular la supervisión del alto el fuego, mientras se realiza el referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental.



Según dicho Acuerdo, las partes asumen la responsabilidad de los actos, contrarios al Acuerdo, que acontecen en los territorios bajo su respectivo control. Actuando el muro militar construido por Marruecos como línea divisoria entre ambas partes.



En la punta sudoccidental del Sáhara Occidental, Marruecos, ha sobrepasado esa línea divisoria y ha construido una carretera que atraviesa el propio muro militar, se adentra en el territorio bajo control del Polisario y alcanza, de esa manera ilegal, las fronteras con Mauritania.

Pero no sólo eso, sino que Marruecos ha querido aprovechar esa brecha ilegal para seguir esquilmando los recursos naturales del Sáhara Occidental, inundar los países vecinos con toda la miseria que conlleva el tráfico de cannabis, del que Marruecos es el primer productor mundial, según la propia ONU y, de paso, abrir canales y establecer antenas en los grupos terroristas que operan en el Sahel, nutriendo sus arcas con el beneficio derivado del tráfico internacional de estupefacientes.



Los efectos alucinógenos del cannabis, han obrado el milagro en la Planta 38 del rascacielos de NNUU en Nueva York, al convertir una brecha ilegal que facilita la rapiña y el pillaje de los recursos naturales de un Territorio No Autónomo, en un “tráfico ordinario de personas y mercancías” según las palabras del propio Secretario General de NNUU, el inefable Antonio Guterres. La miseria ética, moral y política del infame Secretario General ha quedado al descubierto, al negarse el Consejo de Seguridad a utilizar ese eufemismo.



En el año 2001, la propia MINURSO, había catalogado dicha carretera como una violación del Alto el Fuego. Pero el actual Secretario General de NNUU, ha ‘blanqueado’ esa calificación convirtiéndola en un lugar de “tráfico ordinario de personas y mercancías”.

El Polisario denuncia, ante la MINURSO, las violaciones del Acuerdo Militar que comete Marruecos en el territorio que ocupa. Marruecos hace lo propio cuando la violación es imputable al Polisario.

Pero cuando tales violaciones acontecen, no en el territorio ocupado por Marruecos, sino en el territorio bajo control del Polisario, quién tiene el compromiso para corregirlas? Esto es lo que sucede en El Guerguerat.

Durante años el Polisario ha esperado a que la MINURSO asuma la parte de responsabilidad que le corresponde y proceda a restablecer la situación inicial. Pero en vista de que el infame Secretario General, Antonio Guterres, lejos de obligar a Marruecos a respetar el Alto el Fuego, quiere blanquear aquella violación, al Polisario, en particular, y al pueblo saharaui, en general, no les queda otra alternativa, que actuar dentro del territorio bajo su propio control.



En consecuencia, cuando los saharauis se manifiestan en El Guerguerat, no están cortando el tráfico, ni están interrumpiendo el tránsito en ningún paso. Sencillamente, están obrando tal y como aconsejaban William Eagleton, Representante Especial del UNSG y el General Claude Buze, Comandante de la Fuerza de la MINURSO en febrero de 2001, al advertir que la construcción de aquella carretera constituye una violación del alto el fuego.

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