30 minutos, el tiempo que dio el jefe de la Legión en el Sáhara para reprimir violentamente a los manifestantes saharauis

Madrid, 17 Junio de 2020. - (ECSAHARAUI)




Redacción Lehbib Abdelhay /ECS




Treinta minutos. Este es el tiempo que dio el jefe de la Legión en el Sáhara para que sus hombres hicieran y deshicieran lo que les viniera en gana para acabar con la protesta.




En la mañana del 17 de Junio de 1970, los saharauis salen a manifestarse en la explanada de Jatarrambla, en el barrio de Zemla, en contra del colonialismo español, llevan carteles en los que se puede leer ''El Sáhara para los saharauis.'' Fueron llegando más manifestantes y a mediodía, el número ascendía a un total de 3.000 nacionalistas saharauis en una gigante manifestación que rechazaba el colonialismo español, liderada y encabezada por Buda Ould Ahmed Ould Hamudi, Ahmed Ould Kaid Saleh y Hussein Ould Ahl Hussein. Esto sería conocido más tarde como el ''Levantamiento de Zemla''.

A mediodía, el enviado del Gobernador general llega a la manifestación saharaui para invitarles a la fiesta que fue organizada por Carrero Blanco, pero los saharauis le dicen que solo quieren ver al Gobernador general para entregarle un memorándum.

Las autoridades españolas acuerdan revertir la situación en la colonia española, por lo que en primer lugar enviaron varios mensajes instando a los manifestantes a que se unieran a la manifestación de los españoles, la respuesta fue negativa por parte de los saharauis que empezaron a tirar piedras a las autoridades. A las 4 de la tarde llegó el gobernador de la Provincia del Sáhara, José María Pérez de Lema y leyó un escrito reivindicando los lazos que unen a los españoles y recibió el memorando de Basiri, escrito realmente por Brahim Ghali (actual presidente).




Una hora más tarde llegó el delegado gubernativo, quien era el teniente coronel López Huertas acompañado por 60 elementos de la Policía Territorial, minutos después una piedra alcanza al coronel y cae al suelo.

López Huertas y sus 60 escoltas se retiran y se ordena el despliegue de varios Land Rover Defender que despejaron el territorio y sitiaron el barrio de Jatarrambla quedando a 500 metros de los manifestantes, los coches fueron aproximándose lentamente y los manifestantes comenzaron a tirar piedras incesantemente. La situación se volvió descontrolada y empeoró aún más cuando López Huertas ordenó la detención de los 3 jóvenes que lideraban la manifestacion (Buda Ould Ahmed Ould Hamudi, Ahmed Ould Kaid Saleh y Hussein Ould Ahl Hussein), cargar contra los manifestantes y disparar fuego al aire para asustarlos.

Los saharauis no mostraron cobardía alguna e intensificaron el lanzamiento de piedras. La Policía Territorial golpeaba con palos y disparaba al aire sin éxito alguno, los saharauis consiguieron hacer retroceder y replegar a las fuerzas policiales a base de golpes con piedras y con los pocos palos que habían conseguido arrebatar a la Policía Territorial. La Policía volvió a cargar varias veces contra ellos hasta controlar la situación a pesar de que no habían conseguido disolver la manifestación tal y como pedía el teniente coronel López Huertas.

Los cerca de 3.000 saharauis seguían de pie a tan solo 100 metros, algunos con la cara magullada, camisetas destrozadas y otros sangrando. De los 60 polícias, varios fueron heridos. Se produce una calma tensa. Nadie sabe que va a pasar ni quién va a atacar. Finalmente, las fuerzas policiales reciben órdenes directas del delegado gubernativo en las que pide que mantengan la situación controlada hasta que informe al Mando de los sucesos. Se cierra el barrio, nadie entra ni sale hasta que llega una unidad del Tercio ''Don Juan de Austria'' 3º de La Legión Española comandada por el capitán Carlos Díaz Arcocha, traspasan a los polícias que se encontraban cara a cara con los manifestantes saharauis.

Los saharauis se defendieron de La Legión igual que con los Policías, a base de pedradas. Los legionarios dispararon al aire, pero eso no hizo mella a los saharauis que siguieron lanzando piedras, por lo que el capitán al mando, Díaz Arcocha dió la orden de disparar a los manifestantes para disolver inmediatamente la manifestación, por lo que sin mediar palabras con los manifestantes, los legionarios comenzaron a disparar convirtiendo la plaza en una carnicería humana, tal y como temía Bassiri a pesar de que no se encontraba en el lugar de los hechos. Cuerpos mutilados, heridos que sangran y el resto de manifestantes corriendo sin rumbo, hecho conocido como la Matanza de Zemla.

El balance final no se conoce exactamente, según el gobierno español, solo hubieron 2 muertos, según Harakat Tahrir 11, según Mauritania 12 y según Marruecos 10. Una vez que la manifestación fue reprimida y disuelta. Se detuvo a centenares y se comenzó a buscar y detener a los instigadores de la reivindicación, entre los que figuraba Bassiri como cabecilla.

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