La dureza del confinamiento en medio del desierto; cinco semanas aisaldos por la Covid-19

Bojador, 28 Abril de 2020. - (ECSAHARAUI)






Redacción Salem Mohamed /ECS 




Los campamentos de refugiados saharauis están a punto de cumplir cinco semanas de confinamiento. Los hogareños están viviendo un aislamiento sin precedentes. Pues su vida depende de ello al carecer del más absoluto equipamiento preventivo y material sanitario preciso para tales circunstancias.


Ejemplar comportamiento de la sociedad saharaui que ha demostrado sensibilidad y responsabilidad civil. Seguimos sin casos detectados de coronavirus en los campamentos de refugiados, a pesar de que hay 2 saharauis contagiados en España y en los territorios ocupados, por otro lado la cifra de fallecidos saharauis en la diáspora se mantiene igual, tres muertos, 2 muertes registradas en la península ibérica y una en Francia.







En estas dos semanas de confinamiento total, la ministra de Salud Pública, el presidente de la República y la Comisión de Prevención y Seguimiento han efectuado visitas a centros de aislamiento y hospitales de toda la república para acompañar al ciudadano saharaui en esta etapa tan difícil.

El gobierno saharaui a través de la colaboración con comerciantes locales y la ONU, garantiza el suministro de prestaciones mínimas esenciales para la subsistencia (Agua y Alimentos)

Por otro lado, también ha sido creada una comisión local que regulará los precios en las tiendas, farmacias y supermercados con el objetivo de evitar abusos y hacer llegar los productos a todas las capas de la población.

Pese a que cada vez es más difícil mantenerse debido a que durante las horas de luz, las temperaturas alcanzan los 30-35 grados, incrementándose en aquellas casas cuyo techo sea de chapa por sus propiedades absorbentes de calor, habiéndose dado varios casos de desmayos por golpes de calor.

No obstante, los campamentos de refugiados saharauis continúan fuertemente confinados y blindados, conservando la cifra de 0 contagios y muertes, erigiéndose así como una de las pocas zonas del mundo libre de coronavirus. El mérito de este logro se entiende mejor si consideramos que comparte frontera con dos de los países africanos más afectados por Coronavirus (Argelia y Marruecos). 


En los campamentos saharauis no se ha registrado ningún caso de la Covid-19

El Mecanismo Nacional saharaui de Prevención del Coronavirus celebró ayer su reunión semanal para evaluar en qué medida se cumplen las medidas adoptadas para prevenir la epidemia de la Covid-19 y la situación general en los campos de refugiados y las zonas liberadas, informa SPS.







A la reunión, presidida por el primer ministro Hamudi Busharaya Beyun, asistieron representantes del Ministerio de Defensa y Protocolo, el Ministerio de Asuntos Religiosos, los ministros del interior, comercio, Masas Políticas, cultura, medio ambiente y agua, y otras partes interesadas en hacer un seguimiento de las medidas adoptadas para prevenir el "Covid-19".

En un comunicado a los medios de comunicación, el portavoz del gobierno saharaui, el ministro de Información, Sr. Hamada Salma, confirmó que la situación es tranquilizadora con respecto a la situación de salud en los campos de refugiados y las zonas liberadas, ya que no se han registrado casos de la Covid-19.

Con respecto a la cuarentena de los ciudadanos que llegan a los campamentos, el portavoz del gobierno confirmó que la operación se lleva a cabo de la manera en que fue diseñada y de acuerdo con los procedimientos aplicados por el mecanismo nacional para la prevención del coronavirus.


Desabastecimiento en los Hospitales de los campamentos de refugiados saharauis

La situación actual en los hospitales de los campamentos de refugiados saharauis es de total desabastecimiento. No solo faltan medicamentos de primera necesidad sino también material básico como son gasas, suero fisiológico e incluso equipos de suero.

La población saharaui refugiada desde el año 1975, en los últimos años, vio reducida la ayuda humanitaria que reciben por parte de las grandes entidades internacionales.

Cabe destacar la demanda del personal sanitario público , un problema patente desde hace años.

Los sanitarios piden un mayor reconocimiento. Apoyo a su labor, acompañado de un aumento del sueldo y disponer del material necesario para realizar su labor diaria.

Como consecuencia de estas condiciones algunos de estos sanitarios optaron por abrir clínicas privadas, buscando una financiación autónoma. Esto ha llevado a que se abran más centros privados incluyendo las farmacias. Donde desgraciadamente algunos trabajadores se ven obligados a veces a doblar turno, de forma casi voluntaria en el sector público y también en el sector privado para poder tener un sueldo que cubra sus necesidades.

Tomando como muestra un hospital regional de referencia en el cual damos asistencia sanitaria a todas las personas que acuden, pudimos observar que la ciudadanía está cansada de la situación actual, sobre todo coinciden en un punto común, la queja sobre cómo es posible que las farmacias públicas están vacías y las privadas estén más dotadas.

Lo que nos lleva a resaltar que la nueva ministra de sanidad Saharaui está ante un auténtico reto, para rehabilitar un sistema público debilitado ante un aumento de los servicios privados. En los cuales no hay ningún tipo de control sobre los servicios que se ofrecen aumentando el riesgo de cometer negligencias.

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