El Gobierno saharaui endurece el confinamiento y paraliza todas las actividades salvo las esenciales a partir de hoy

Chahid Alhafed, 31 Marzo de 2020. - (ECSAHARAUI)

Redacción Lehbib Abdelhay /ECS 



Policía saharaui en un control /cedida

El Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y Secretario General del Frente Polisario, Brahim Gali, aseguró ayer, durante una reunión, que la situación nacional e internacional por la propagación de la Covid-19, requiere un estricto cumplimento de las medidas adoptadas por el Comité Nacional para la Prevención del Coronavirus, según un comunicado oficial difundido y recogido por SPS.

El presidente saharaui en la reunión y en presencia del primer ministro, gobernadores y varios ministros del gobierno, señala que la situación nacional e internacional "nos exige a todos nosotros, tanto las autoridades como a los ciudadanos, trabajar por el éxito de las medidas aprobadas por el Mecanismo Nacional para la Prevención del Coronavirus", reza el comunicado.

La reunión, a la que asistieron el Primer Ministro, gobernadores, varios ministros y funcionarios, evaluó informes detallados sobre la situación actual resultante de la propagación de la epidemia del Covid-19 en el mundo y las medidas tomadas por el Estado saharaui.

En cuanto al segundo punto de la agenda de la reunión, se dedicó a estudiar y preparar un Plan ambicioso para hacer frente con los problemas de falta de agua en los campamentos de refugiados saharauis, a medida que se acerca el verano.

Por otra parte, las autoridades saharauis están trabajando en la adopción de nuevas medidas a implementar, según ha podido recoger ECSAHARAUI de una fuente oficial saharaui. La idea es endurecer el confinamiento para prevenir la propagación de la Covid-19 en los campamentos de refugiados saharauis y las Zonas Liberadas del Sáhara Occidental.

Hoy, las autoridades locales del campo de El Aaiún convocaron a los militares del ejército para preparar un plan que endurece el confinamiento para prevenir del brote de Coronavirus en los campamentos de refugiados saharauis.

De momento no se registra ningún caso de Coronavirus

Las autoridades saharauis han decidido la semana pasada introducir un régimen de alerta máxima debido a la amenaza de propagación del Covid-19. Se suspendieron las clases en escuelas. Todos los eventos y de entretenimiento han sido cancelados.

El Gobierno Saharaui ha ordenado el confinamiento total de la población residente en los campamentos de refugiados saharauis, los territorios liberados del Sáhara Occidental y las regiones militares para evitar la propagación del brote de Coronavirus que afecta al mundo causando miles de muertes e infectados en todas partes del planeta.

Esto supone que los 170.000 ciudadanos de los cinco campamentos (Dajla, Smara, Bojador, Auserd y El Aaiún), además de la Unidad Administrativa de Chahid Alhafed, tienen totalmente las salidas restringidas desde el pasado domingo hasta un nuevo aviso. Solo podrán salir previo control de la policía saharaui. Así lo ha anunciado el Comité Técnico de Seguimiento y Prevención del Coronavirus y el Consejo del Gobierno de la RASD tras una reunión ampliada. 


El Ejército saharaui se encarga, a partir de hoy, del cierre perimétrico de esas zonas y también habrá una comisión local que se dedicará a vigilar las tiendas, farmacias y supermercados para estabilizar los precios.

El acceso a efectivos de servicios esenciales también está garantizado. “Tenemos esta situación [el brote de coronavirus] controlada pero la decisión que acabamos de tomar nos ha de permitir este control”, explicó la misma fuente que pidió mantener su identidad en el anonimato.

Desabastecimiento en los Hospitales de los campamentos de refugiados saharauis

La situación actual en los hospitales de los campamentos de refugiados saharauis es de total desabastecimiento. No solo faltan medicamentos de primera necesidad sino también material básico como son gasas, suero fisiológico e incluso equipos de suero.

La población saharaui refugiada desde el año 1975, en los últimos años, vio reducida la ayuda humanitaria que reciben por parte de las grandes entidades internacionales.

Cabe destacar la demanda del personal sanitario público , un problema patente desde hace años.

Los sanitarios piden un mayor reconocimiento. Apoyo a su labor, acompañado de un aumento del sueldo y disponer del material necesario para realizar su labor diaria.

Como consecuencia de estas condiciones algunos de estos sanitarios optaron por abrir clínicas privadas, buscando una financiación autónoma. Esto ha llevado a que se abran más centros privados incluyendo las farmacias. Donde desgraciadamente algunos trabajadores se ven obligados a veces a doblar turno, de forma casi voluntaria en el sector público y también en el sector privado para poder tener un sueldo que cubra sus necesidades.

Tomando como muestra un hospital regional de referencia en el cual damos asistencia sanitaria a todas las personas que acuden, pudimos observar que la ciudadanía está cansada de la situación actual, sobre todo coinciden en un punto común, la queja sobre cómo es posible que las farmacias públicas están vacías y las privadas estén más dotadas.

Lo que nos lleva a resaltar que la nueva ministra de sanidad Saharaui está ante un auténtico reto, para rehabilitar un sistema público debilitado ante un aumento de los servicios privados. En los cuales no hay ningún tipo de control sobre los servicios que se ofrecen aumentando el riesgo de cometer negligencias.

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