27 de febrero de 1976, proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)

Chahid El Hafed (Campamentos Saharauis), 26 Febrero de 2020. -(ECSAHARAUI)

Redacción Malainin Mustafá /ECS actualización


“Convencidos de que todos los pueblos tienen derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional”, así rezaba el acta fundacional de la proclamación de la Repùblica Àrabe Saharaui Democrática el 27 de Febrero de 1976 en Bir Lehlu.

Han pasado ya 44 años desde su fundación gloriosa. Desde entonces la República Saharaui en crecimiento continuo, iba trazando la estela del porvenir de su pueblo.

Desde su creación, la República Saharaui ha sobrevivido al tiempo exiliar y a las continuas y despiadadas maniobras imperialistas.

Ha sobrevivido a la amnésica política española y sus sucesivos gobiernos que durante más de cuatro décadas no se han molestado en tomar cartas en el asunto.

Son 44 años esperando que la España de 99 guerras, pueda mover ficha y participe en la solución del contencioso. Décadas de espera que España de la democracia, asuma su responsabilidad como potencia de Iure.

El pueblo saharaui tras este largo tiempo de decepción, de mala colonización y de peor descolonización, no espera nada de una nación que antepone sus indecorosos intereses a su decoro, los derechos humanos y la legalidad internacional.

España tras cuatro décadas, continúa favoreciendo las tesis de Marruecos y la perpetua ocupación marroquí al territorio de la República Saharaui.

Ha sobrevivido a las infinitas intrigas, a los vetos vetados de Francia y otros con derecho de veto que con tanto impedimento han abortado tantas veces, con tanta flácida obstinación, el proceso de paz.

Ha superado con valentía las maniobras del país galo, los aliados de Marruecos y los que últimamente han vendido su dignidad a cambio de míseros favores, pero no siempre se podrá seguir defendiendo a un delincuente internacional por invadir el Sáhara Occidental y el más grande torturador y violador de los derechos humanos en el mundo.

Ha desafiado a aquéllos que no tienen pudor diplomático y ha frustrado los planes de muchos que querían quebrantar la legalidad internacional.

Se ha mantenido inhiesta en la Unión Africana como miembro fundador de la organización continental, participando en Cumbres del continente y en otras cumbres de asociación con otros organismos y organizaciones internacionales. Durante todo este tiempo, la República Saharaui ha defendiendo su presencia de las maniobras de la ocupación marroquí.

Si el Frente POLISARIO y la RASD han podido enfrentarse a la ocupación marroquí en el campo militar y diplomático, a la histórica faltada responsabilidad de España y sus tratos preferenciales con la ocupación marroquí, con Francia y sus consecutivos vetos y con otras partes del Consejo de seguridad por sus apoyos a la tesis marroquí, en la Unión Europea se ha batallado por el cese del saqueo y la explotación irracional de los recursos naturales saharauis.

Tanto en unos como en otros campos, el Frente POLISARIO y la RASD han cosechado victorias y éxitos gracias a la labor diplomática.

Si las primeras décadas fueron para instituir la República saharaui, buscar su reconocimiento internacional, impulsar su presencia y participación en eventos africanos e internacionales y trabajar para alcanzar su membresía en la organización continental, las últimas décadas, fueron para consolidar el Estado saharaui y sus instituciones.

Reconocida por más de 80 países en todo el mundo, además de otros países que mantienen relaciones políticas con la misma a través de su reconocimiento al Frente POLISARIO.

La inmensa mayoría de las formaciones políticas, especialmente europeas, organizaciones sindicales, profesionales y humanitarias de carácter nacional, regional o internacional apoyan a la RASD y mantienen con su Gobierno relaciones de amistad, cooperación y solidaridad que se expresan a través de multitud de iniciativas (declaraciones políticas, intercambios de visitas, reuniones y conferencias) y, en especial, la creación de comités de apoyo a la RASD en numerosos países (México, Venezuela, Costa Rica, Brasil, Francia, España, Bélgica, Suiza, Portugal, Holanda, R.F. de Alemania, Italia) que no cesan de organizar actos de apoyo a la lucha del pueblo saharaui.

Los éxitos diplomáticos y las victorias logradas durante más de cuatro décadas, empezando por la unidad nacional, madre de todas las victorias, la consolidación de las instituciones saharauis y la consagración de nuestro Estado como miembro con pleno derecho dentro de la UA, fueron alcanzados gracias a los sacrificios de nuestro pueblo y nuestra dirección política.

Al respecto dice el SG del POLISARIO: “Todos los logros alcanzados hasta el momento por la cuestión nacional se deben a la unidad y firmeza del pueblo saharaui".

En estos 44 años ningún país ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, ni siquiera sus íntimos amigos, Senegal, Gabón, Costa de Marfil o Malí, la invasión marroquí de 1975 se convirtió en ocupación, las palabras del ex -secretario general de la ONU, el Sr, Ban Ki Moon lo avalan.

Innumerable sentencias, resoluciones tanto de la ONU como de la propia UE, han demostrado de manera contundente que la presencia marroquí en el Sahara occidental es ilegal y que no tuvo ni puede tener efectos jurídicos o políticos que mermen el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

Tanto la 32ª cumbre como XXXIII Cumbre de la Unión Africana han consolidado la posición de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) a nivel continental e internacional. La reciente Cumbre aprobó una decisión que reafirma el compromiso de la organización continental con la participación de todos los estados miembros de la Unión en las cumbres de asociación entre la Unión Africana y todas las organizaciones internacionales y regionales como las Naciones Unidas, la UE Unión y la Liga de los Estados Árabes.

La decisión de la XXXIII Cumbre de la Unión Africana, celebrada a principios de este mes en Etiopía, sobre asociación, puso fin a las pretensiones de Marruecos sobre el tema de la participación.

Su participación en la V Cumbre árabe-africana que tendrá lugar entre las dos organizaciones en abril próximo en la capital saudita, Riad, es un gran logro de la diplomacia saharaui.

La participación de la RASD en otros eventos internacionales y regionales avala el gran progreso alcanzado: su presencia en la Conferencia Internacional sobre Seguridad Alimentaria, celebrada en Addis Abeba y organizada por la UA, la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), además de su participación en las Cumbres de Abidjan, Malabo, Maputo, Tokio y Bruselas, son todos "signos que demuestran que la marcha de la RASD para imponer su plena soberanía y su lugar entre las naciones es irreversible".

En lo que va de año en apoyo a nuestra justa causa, se han creado grupo parlamentarios de solidaridad con el pueblo saharaui en diferentes países y regiones. Los más recientes: el Intergrupo parlamentario "Paz en el Sáhara en ANDALUCÍA, el "Grupo de Amistad entre México y la República Árabe Saharaui Democrática y en el Parlamento Europeo, ha quedado constituido el Grupo Parlamentario Europeo, Paz para el Pueblo Saharaui.

En los últimos años se ha trabajado por una presencia más firme, sostenida y visible del Estado Saharaui en los Territorios Liberados, más presencia en escenarios internacionales, engrosar la participación saharaui en Reuniones de Alto Nivel, cumbres del continente, cumbres de asociación, congresos internacionales, fórum internacionales e impulsar el trabajo diplomático hacia cuatro focos fundamentales:

1-Hacer más visible la presencia de la República Saharaui en todo lo que concierne a los países miembros de la Unión Africana (UA) sobre todo, lo concerniente a cumbres de asociación con organismos y organizaciones internacionales.

2- Derribar el cerco informativo impuesto por la ocupación al territorio y la batalla por la liberación de todos los presos políticos saharauis que languidecen en las cárceles marroquíes.

3- Visibilizar la situación de los derechos humanos en las Zonas Ocupadas del Sahara Occidental y la frágil situación humanitaria en los Campamentos de la Dignidad.

4- La batalla por el cese del saqueo de los recursos naturales saharauis.

Son 44 años de lucha y resistencia de un pueblo en el exilio que cada año da al mundo lecciones de dignidad. Un pueblo con gran moral, con una fuerza increíble que emana de su convicción por la justeza de su causa y su fe en la victoria.

44 años creciendo en el desierto con un sistema educativo que ha sido capaz de contribuir a la escolarización total de la población de 3 a 16 años,(la falta de una escolarización masiva supone un gran problema para algunos países tercermundistas con soberanía).

Hoy contamos con jardines de la infancia, escuelas primarias, secundarias, institución de formación profesional y universidad.

En materia de salud pública, el Estado Saharaui ha construido dispensarios, hospitales y un gran complejo de salud para ofrecer servicios médicos a la población refugiada.

Se han formado galenos, enfermaras y personal de salud capaz de cubrir los servicios necesarios para dar respuesta a las necesidades siempre crecientes en este sector.

Somos un pueblo mucho más culto que hace cuatro décadas. Quizá el gran proyecto de la RASD en estos años sea el haber invertido en su juventud: la juventud saharaui es mucho más preparada y formada que muchas juventudes de países con soberanía.

La emancipación de la mujer es otro logro alcanzado. El balance de la participación de las mujeres saharauis en la vida política es loable. La mujer saharaui es ejecutiva, parlamentaria y ministra.

Las mujeres ocupan el 88 por ciento de los puestos profesionales y administrativos del sector de la educación y un 68% en el sector de la salud. Tienen una fuerte presencia en otros sectores como la administración, policía, justicia, información y Exteriores.

Ahora somos mucho más fuertes que hace 20 años, 44 años luchando por la soberanía, por el fortalecimiento de los propósitos de paz y hermandad en el continente, esta labor no pueden ser un espejismo.

En discursos pasados con motivo de la Proclamación de la RASD, el presidente Brahim Gali afirma que el Estado Saharaui es una realidad nacional, regional e internacional irreversible, un factor de equilibrio y estabilidad en la región, y que sin el respeto de la voluntad y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia, la misma no podrá disfrutar de una paz, desarrollo y estabilidad reales y duraderos”.

En palabras del catedrático Carlos Ruiz Miguel, Analista del GEES en el área de Magreb y en temas de Derecho Constitucional,” la República Árabe Saharaui Democrática existe. No es un Estado 'ficticio', ni 'fantasmagórico', ni 'virtual', ni un 'espejismo' del desierto, sino un Estado con todas las de la ley”.

Esa es la RASD, producto y fruto de una resistencia de 44 años de un pueblo que lo único que ansia, es poder disfrutar de su derecho inalienable a la libertad y a vivir dignamente en paz en un Sahara libre.

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