OPINIÓN | Los parches calman pero no curan

Madrid, 09 Noviembre de 2019. -(ECSaharaui)




Por Abdelaziz Mohamed Said/ECS actualización.



Hoy lo triste de estos días pasados son las noticias procedentes de nuestros campamentos de refugiados. Estas malas señalan que no somos merecedores, o al menos parte de nuestro comportamiento social, de tener instituciones respetables por la confabulación de nuestro proceder incívico, la debilidad de las propias instituciones y la creciente connivencia tribal.




Las deficiencias residen en que:

- Tratamos a los hechos y no atacamos a las causas. Ese débil tratamiento muchas veces calma el hecho pero fortalece y afianza las causas, y las causas que hay detrás de los hechos a veces son carencias en las instituciones y las oportunidades, otras de interés personal, egoísta y muchas veces se cruzan con intereses ajenos a todos nuestros intereses públicos o individuales ...

- Quienes seleccionamos para buscar soluciones tienen que vacunarse para no contaminarse, ni contaminar sus oficios. Así mantendríamos inmaculados las intenciones y los propósitos. A veces usamos gente con aspiraciones personales y sin escrúpulos, otras con complicidad tribal pero luego nos damos cuenta de que el precio a pagar es descomunal y el chantaje es permanente.

Hace años que se ha dejado de buscar soluciones educativas, organizativas o de acción social colectiva a estos males. Llevamos tiempo a la deriva, venimos aplicando parches que calman pero no curan.

Hoy estamos ante la necesidad imperiosa de todos nuestros esfuerzos para corregir nuestros males, curar nuestras debilidades y desenmascarar a los que tienen interés en que no avancemos.




Teniendo los enemigos que tenemos y la tarea inmensa de liberar, construir y desarrollar un país, no podremos perdonarnos a nosotros mismos que el error venga de nuestras acciones voluntaria o involuntariamente. 


Seríamos unos inconscientes, ineptos e irresponsables si consideramos que los conflictos desaparecen. Los problemas, los conflictos y rivalidades persisten pero hay saber abordarlos de manera inteligente y sobretodo clasificarlos. Sabemos que pueden ser reales, imaginarios o provocados.

En esta etapa difícil a todos los niveles necesitamos mucha estabilidad, coherencia y ante todo claridad para que sirva de trampolín a una nueva, espero diferente, y más fructífera a los intereses de nuestro pueblo.

Publicar un comentario

0 Comentarios