Mientras aumenta la pobreza en el país, Marruecos gasta mil millones de dólares en armas para contentar a Trump.

● En solo dos años, Marruecos gastó hasta 3,5 mil millones de dólares en compra de armamento a EE.UU, la única manera de acercarse a Trump.



Madrid, 20 Septiembre 2019, -(ECSaharaui)

Redacción Lehbib Abdelhay /ECS 


Desde su llegada a la Casa Blanca en el año 2016, el actual presidente de los Estados Unidos ha mostrado su enemistad con el Rey de Marruecos Mohamed VI. El monarca financió a la campaña electoral de Hillary Clinton, la principal rival de Donald Trump en las elecciones presidenciales celebradas el 8 de noviembre de 2016. Trump ganó estas elecciones con el 47 % y se proclamó presidente de los Estados Unidos de América en su 58 elecciones presidenciales de su historia.



El Majzén intentó programar la primera reunión entre ambos en la región más meridional de Estados Unidos, en Miami, cosa que no sucedió y finalmente obligó a Mohamed VI a maniobrar teniendo que conformarse con pasar las vacaciones y posteriormente abandonar el país.

Desde entonces, Trump apostó por una política de mano dura contra Marruecos a pesar de las presiones ejercidas por el lobby israelí en EE.UU. En una visita a finales de 2017, el nuevo electo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó plantado en Miami al Rey de Marruecos Mohamed VI, quien llegó junto a su entonces esposa Lalla Salma y su hijo Moulay Hassan al América para un intento de ver a Trump. Según la prensa americana, Trump negó a recibir a Mohamed VI. Los intentos por parte del monarca para reunirse con Trump no cesaron, hubo hasta tres o cuatro intentos en París, Arabia Saudita y Dubai, pero sin éxito.

Trump es un comerciante de armas, más que un político.

Donald Trump no puede esconder la privilegiada relación que EE.UU mantiene con Arabia Saudí, uno de los países más ricos del mundo. "Son un aliado y un comprador tremendo, no solo de equipos militares, sino también de otras cosas", dijo Trump durante una rueda de prensa tras el asesinato del periodista Jamal Jacboggi en Turquía.

“Miren, Arabia Saudí es un país muy rico (…) Ellos no tienen nada más que dinero, ¿cierto? (…) Hay gente que quiere romper (lazos) con Arabia Saudí. Ellos compran mucho de nosotros, compraron 450 mil millones de dólares. Yo no quiero perderlos”, aseguró Trump a sus simpatizantes el pasado 28 de abril en el estado de Wisconsin.

El magnate republicano, reconocido más como un comerciante que un político, ha suscrito grandes contratos militares y armamentísticos con los Al Saud, que reinan un territorio rico en reservas petrolíferas. Durante su primera visita a Riad, capital saudí, Trump rubricó en mayo de 2017 acuerdos de venta de armas por un valor estimado de 110 000 millones de dólares.

Marruecos optó por comprarle las armas a EE.UU para contentar a Trump y ganar su pulso respecto al Sáhara Occidental

Después de comprarle a Estados Unidos 18 aviones F-16, 200 tanques arbams, 400 misiles TOW 2A, 100 camiones de logística, aviones de transporte aéreo tipo Hércules y otro material militar en sólo 3 años, Marruecos está a punto de adquirir otro lote de armas y municiones estadounidenses por valor de casi mil millones de dólares, tras la luz verde dada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y a la espera de una aprobación formal en el Congreso, según ha informado el mismísimo departamento de Estado en una nota.



La venta, recogida en un documento del Departamento de Estado y difundida luego en una cuenta de Facebook de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos, consiste en 2.400 misiles antitanque modelo TOW-2A (uno de los más usados por los terroristas en Siria e Irak), 400 lanzaderas y diverso material de apoyo, procedente de dos fabricantes.

Una compra millonaria para neutralizar a Trump ya que las instituciones de lobby en Washington DC no tuvieron efecto en las decisiones de la nueva administración americana respecto a las reivindicaciones de Marruecos en el Sáhara Occidental.

El Departamento de Estado de Estados Unidos para tranquilizar a Argelia y España, precisó en su documento que esta venta “no alterará el equilibrio militar básico en la región” y ayudará a Marruecos a “desarrollar una capacidad de defensa terrestre".

Según consta en el mismo documento, Marruecos es calificado por EE.UU como “un aliado principal de Estados Unidos en la región fuera de la OTAN”, un país que “sigue siendo una fuerza importante de estabilidad política y progreso económico en el norte de África”, agrega la nota.

Hace un año Marruecos hizo una compra similar al Gobierno de Trump.

No es la primera vez que Rabat compra armas a Estados Unidos. Hace algo menos de un año, en noviembre de 2018, el gobierno estadounidense aprobó la venta de material y equipamiento militar que había solicitado Marruecos para 162 tanques Abrams americanos por un valor de 1.259 millones de dólares.

Por aquél entonces, comunicación del Departamento de Defensa recogió que el Departamento de Estado, como responsable de la política exterior, dio su visto bueno a esta venta con tres argumentos principales: primero, porque supone “apoyar la política exterior y los objetivos de seguridad nacional de EE.UU al mejorar la capacidad de un aliado "estable" de primer orden fuera de la OTAN”. Son los mismos argumentos que ahora se utilizan.

¿Es Marruecos un país estable como lo considera el departamento de Estado de EEUU?, un remanso de paz en una región devastada por la violencia, un régimen que sabe cómo anticiparse a las crisis políticas y gestionar los riesgos de trastornos potencialmente desestabilizadores?. Si estas fórmulas preparadas florecen entre los "amigos" del Reino, la realidad de este país de 34 millones de habitantes, dirigido durante décadas por una monarquía autoritaria, está asumido en una crisis económica, social y política.

Marruecos es uno de los países más desiguales y pobres del mundo

En el discurso del 31 de julio, el rey de Marruecos, haciendo un balance de sus 20 años de gobierno, reconoció la persistencia de las desigualdades, a pesar de los proyectos prometidos por el monarca cada vez que ofrece un discurso.

"La renovación del modelo de desarrollo, así como los proyectos y programas lanzados bajo nuestro ímpetu, tienen como objetivo avanzar a Marruecos en el camino del progreso, mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos, reducir las desigualdades sociales y espaciales", reiteró el soberano, en su discurso del martes 20 de agosto.

Según Mohamed VI, es particularmente en las zonas rurales y en las periferias urbanas donde se concentran los segmentos más desfavorecidos de la población, de ahí la necesidad de dar a su situación un apoyo más firme, una mayor atención, trabajan incansablemente para satisfacer sus apremiantes necesidades.

La desigualdad y la pobreza en Marruecos no cesa. Es lo que ha denunciado Oxfam Intermón en un informe publicado que evidencia que la recuperación económica ha favorecido cuatro veces más a los ricos que a los pobres. Según la organización, la "desigualdad en el reino continúa en niveles desorbitados y está fuera de control", fruto de un modelo económico que incentiva la concentración de riqueza en manos del Palacio Real (Majzén).

El documento recuerda que durante los últimos veinte años, el crecimiento en Marruecos ha sido dinámico (4.4% por año en promedio entre 2000 y 2017), lo que permite una reducción considerable en la tasa de pobreza, de 15.3% en 2001. al 8,9% en 2007 y al 4,8% en 2014. Sin embargo, estos datos, recuerda la ONG, se basan en un enfoque puramente monetario de la pobreza. Excluyen otros factores como el acceso a la salud o la educación. Sobre todo, esta tasa ignora a las familias que están justo por encima de la línea de pobreza y es probable que caigan al menor golpe, lo que la ONG llama "tasa de vulnerabilidad". Sin embargo, esto afectaría a uno de cada ocho marroquíes en todo el país y a casi uno de cada cinco en las zonas rurales.

Las desigualdades se han mantenido casi igual. El coeficiente de Gini, una medida internacional de medir la desigualdad, fue de 39.9 en 1985 y de 39.5 en 2014. Una estabilidad estadística que, una vez más, debe ponerse en perspectiva, advierte Oxfam, debido a muchas limitaciones metodológicas: el gasto en el extranjero no se cuenta, ni los ahorros. Además, las desigualdades monetarias no tienen en cuenta las desigualdades de riqueza. Todas estas observaciones sugieren que las diferencias son incluso mayores de lo que dicen las estadísticas oficiales.

Población bajo el nivel de pobreza.

La última tasa de variación anual del IPC publicada en Marruecos es de febrero de 2019 y fue del 1%.

Los resultados colocan al Reino de Marruecos entre los países más pobres en términos de la distribución del PIB entre el tamaño de los ciudadanos.



Marruecos es la economía número 63 por volumen de PIB. Su deuda pública en 2019 fue de 63.260 millones de euros, suponiendo un 65,11% del PIB. Su deuda per cápita es de 2.770€.

Marruecos cuenta con un alto porcentaje en situación de pobreza absoluta, el 79,4 % de las cuales viven en el mundo rural, según un estudio hecho público el año pasado por el oficial Alto Comisariado del Plan (HCP, por sus siglas en francés).

Los datos demuestran que Marruecos ocupa el puesto 119 en el ranking de los países más ricos en el mundo de un total de 174 países incluidos en la clasificación, que se basa en el criterio del PIB per cápita, lo que hace que el ciudadano marroquí sea de los menos ciudadanos afortunados en términos de porcentaje del PIB.

A pesar de la evolución de la renta de los marroquíes en los últimos años que ha pasado de 46 mil DH (Dirham es la moneda de Marruecos) en el año 2009 a los 55 mil DH en el 2017 según los datos del fondo monetario internacional, los marroquíes se encuentran entre los países árabes más pobres. En este caso ocupa el cuarto puesto después de Yemen.

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