La historia del rey de Marruecos que no quiere salir del armario.

● Gladiator, el nuevo amigo del rey de Marruecos







Madrid - 09 Septiembre de 2019. -(ECSaharaui) 

● Mohamed Salem/ECS.




Lalla Salma, esposa del rey Mohamed VI, no aparece en público desde últimos años, ni en eventos oficiales ni viajes internacionales de la realeza marroquí. Según los rumores más fuertes, el rey y la princesa estarían separados, algo sobre lo que la casa real de Marruecos evita pronunciarse y guarda silencio.

Es el periodista español Ferrán Sales Aige, cronista del diario El País durante más de treinta años, parece haber encontrado las respuestas a esta misteriosa desaparición de la princesa marroquí en un libro publicado hace unos 25 años, donde se revela que Mohammed VI, por entonces el príncipe heredero de su país, es homosexual. 

El libro, titulado “El príncipe que no quería ser rey”, en el que varios testigos hablan de las aventuras homosexuales del príncipe durante su estadía en Bruselas, donde estudiaba. También se sugiere que Mohamed VI era un cliente habitual y conocido en bares y discotecas de temática homosexual en la capital belga.







Unos años después, se publicó en europa ''Mémoires d’un Soldat Marocain (‘Memorias de un soldado marroquí’), escrito por Abdelilah Issou, quien fue un ex oficial del Ejército marroquí formado en la Real Academia Militar de Méquinez y que acabó exiliándose en España en el 2000 por el hostigamiento que sufría.

En sus páginas, Issou apunta al monarca Mohamed VI y a sus preferencias sexuales, afirmando haber sido autor. De hecho, afirma también ser el autor de un informe que se le encargó sobre las tendencias sexuales del monarca: “Por mi parte, yo presenté a J.M. un informe sobre la orientación sexual del príncipe heredero, el actual rey Mohamed VI, y su amistad con Abderrahmane Alaoui, ''Bihmane'' para sus íntimos, quien fue mi compañero de promoción en la Academia Real Militar”.







Según prosigue su relato, Aloui, mejor amigo del Mohamed VI, era el “nieto de un esclavo negro que había servido en el palacio (los descendientes de estos esclavos aún viven en un estado de semi-esclavitud 
en la ciudad real de Touarga
municipio con un estatuto especial que forma parte de la prefectura de Rabat, localizada en el Méchoaur). 

Abderrahmane fue amigo de la infancia del joven príncipe, éste, con el tiempo se convertirá en uno de sus confidentes y compañero de salidas nocturnas, pero de esto no encontramos ningún rastro en los registros oficiales vista la relación embarazosa para el palacio”. 

A pesar de la confidencialidad del informe elaborado, Issou asegura en su manuscrito que el estilo de vida del actual rey era muy conocido en la corte y en las clases altas de Marruecos: “Ha sido, durante tiempo, un secreto a voces en Marruecos. En los salones acomodados de la buena sociedad de Rabat y de Casablanca se hablaba abiertamente de ello durante los últimos años de reinado de Hassan II. La gente sabía que, pronto, iban a tener que vérselas con un Comendador de los Creyentes atípico, una primicia en Marruecos”, escribe Issou.


En junio de 1999, el rey Hassan II murió después de 38 años de reinado y su hijo, Mohamed VI, de 34, por entonces joven y soltero fue nombrado rey y Amir al-Mu’minin –príncipe de los Creyentes– líder religioso de su nación. Unas horas después, en la más estricta intimidad, Mohamed VI fue casado con Lalla Amina, una joven bereber de origen saharaui, ya que uno de los requisitos para que pudiera acceder al trono, según la tradicional “Alahlia”, era contraer matrimonio.

El matrimonio secreto alimentaba también la idea de mantener y reforzar la unidad del país, de sus territorios y de sus tribus, pero ante la incapacidad de Amina de darle descendencia, Mohamed VI se separó y volvió a casarse en 2002. Por entonces los matrimonios de los reyes eran mantenidos en la más absoluta confidencialidad y jamás en la historia un rey marroquí había dado a conocer el nombre o el rostro de su esposa (o esposas).







El nuevo status de Mohamed VI, sin embargo, no hizo que cambiara sus costumbres. “Después de su llegada al trono, continuaron esos viajes, o más bien esas escapadas repetidas a lugares como América del Sur (Brasil, Santo Domingo…) y los rumores persistentes sobre la adicción del rey…”, afirmó Issou. Sin embargo, dos años después sorprendió al mundo al mostrar y presentar a su nueva novia, una ingeniera informática llamada Salma Benanni, quien se convirtió en la primera esposa de un soberano marroquí a la que se le concedió un título real y que sorprendió presentándola sin velo en un país abiertamente musulmán.

Otro detalles que no pasaron desapercibidos para nadie fue la decisión del joven rey de disolver el harén real, todo un símbolo para el país. Todas las concubinas de su padre (que, según algunos, llegaban a ser 300) tuvieron que abandonar el palacio y fueron realojadas en lujosos apartamentos y dotadas de gratificantes pensiones vitalicias. En una muestra más de su apertura, Mohamed VI proporcionó a sus hermanas papeles oficiales en las actividades de la corte y su esposa comenzaba a acompañarlo en los viajes internacionales.


Durante 14 años, Lalla Salma fue la cara hermosa y amable de la casa real alauita. En 2002 tuvo a su primer hijo, el príncipe heredero Mulay Hassan, y poco después a su segunda hija, la princesa Lalla Khadija. Cuando la niña cumplió 10 años, su madre desapareció del palacio y de la agenda oficial, su imagen y su nombre ya no aparecía incluido en la lista de asistentes a las grandes pompas cortesanas y las hermanas del rey la reemplazaron como “primeras damas”. Algunos dicen que Salma vive cómodamente en una villa en la isla griega de Kea después de haber cumplido con la misión para la cual había sido contratada: dar herederos a un rey que se presume homosexual.

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1 Comentarios

  1. mi rey saldra del armario junto a los 40 millones de marroquíes para bombardear tnduf hijos de puta..........

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