Muere Fulani Mesaud Embarek, trabajador del Parador, tras años luchando para que le reconocieran la nacionalidad española

Tenía 70 años, 36 de ellos los destinó a trabajar en el Parador de Turismo. Parte de ellos también los dedicó a luchar porque se le reconociera la nacionalidad española a pesar de tener su DNI español desde 1976




Madrid, 21 Agosto de 2019.- (ECSaharaui)

Redacción Diario Fuerteventura | ECS


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El cuerpo sin vida de Fulani Mesaud Embarek apareció hace unos días en una casa abandonada. Tenía 70 años, 36 de ellos los destinó a trabajar en el Parador de Turismo de Fuerteventura. Parte de ellos también los dedicó a luchar porque se le reconociera la nacionalidad española a pesar de tener su DNI español desde 1976.

La historia de Fulani comenzó en la antigua colonia española de Villa Cisneros, hoy Dajla, donde nació en 1949. Con 14 años empezó a trabajar como mozo de limpieza en el Parador nacional de El Aaiún. Allí debió ser feliz hasta que España arrió, en enero de 1976, su bandera de Villa Cisneros, poniendo fin así a la presencia española en el Sáhara. Fulani tuvo entonces que hacer también las maletas y trasladarse a trabajar al Parador de Turismo de Fuerteventura.

En él trabajó y vivió, con saltos esporádicos a los paradores de El Hierro y las Cañadas del Teide cuando requerían sus servicios, hasta el despido en 2012 de todos los trabajadores del Parador de Fuerteventura. Sin embargo, la lluvia de infortunios de Fulani había comenzado años antes.

En 1980, se le expidió el DNI español en la Unidad de Documentación de la Comisaría de Policía de Puerto del Rosario. Fulani fue haciendo las renovaciones con normalidad, tal y como las había estado haciendo desde la descolonización española del Sáhara hasta que, en una de esas renovaciones en 2009, se encontró con la amarga sorpresa de que le retiraron toda la documentación: DNI y pasaporte español.

El motivo era que la Policía había detectado a otro ciudadano de Gran Canaria, inscrito con la misma filiación. Además, ese saharaui había renovado días antes su DNI.

Fulani intentó aquel día, sin suerte, explicar a los agentes que su nombre era Fulani, también que era español, que había nacido en el Sáhara y que llevaba más de 30 años residiendo en Canarias. Pero sus explicaciones no convencieron a la policía. Fulani acabó sin documentación después de que un juzgado le abriera diligencias por un presunto delito de usurpación de identidad.







Es entonces cuando se iniciaron investigaciones para tratar de averiguar qué había pasado. Desde la Unidad de Documentación de la Policía de Puerto del Rosario le tomaron las huellas digitales y le sacaron una foto que se envió a la Unidad de Documentación de la Policía Nacional y de la Guarda Civil en Madrid. Allí confirmaron, tras cotejar las huellas en el archivo sobre saharauis documentados por España, que las de Fulani Mesaud Embarek se correspondían con las que le habían tomado en Puerto del Rosario. Es decir, confirmaban que era la misma persona.

Durante su lucha, Fulani se tropezó con la técnica de migraciones por aquellos tiempos de Comisiones Obreras, María Greco. Hoy, desde el despacho de la Asociación Sociocultural Entremares, donde trabaja defendiendo los derechos de las personas migrantes de Fuerteventura, explica cómo se llegó a averiguar que “se produjo un error, pues se había utilizado la partida de nacimiento del saharaui de Las Palmas de Gran Canaria para que Fulani pudiera renovar el DNI puesto que nunca se procedió a la inscripción de su nacimiento en el registro civil central de Madrid y fue la propia Administración la que utilizó la inscripción del otro saharaui para que fuera renovando”.

En 2009 se inició un largo camino para su inscripción fuera de plazo de nacimiento, que concluyó en enero de 2015 con una negación del Ministerio de Justicia porque le solicitaba la partida de nacimiento original. Durante ese tiempo, Fulani llegó a estar indocumentado durante un año.







El entonces presidente del Cabildo, Mario Cabrera, llegó a mediar para que Fulani pudiera renovar el DNI por un año y así poder trasladarse al médico a Gran Canaria e ir arreglando los papeles del desempleo. El saharaui estaba en aquellos momentos condenado a no poder salir de la isla.

Y en medio de este caos de papeles, Fulani tuvo que hacer frente a otro golpe de mala suerte: el cierre en el año 2012 del Parador de Turismo de Fuerteventura. El hombre se vio entonces en las listas del desempleo.


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1 Comentarios

  1. Un dato más, por si hiciera falta, para confirmar el desastroso y malintencionado comportamiento de las sucesivas administraciones españolas en el escabroso y vergonzante asunto del trapicheo político con la siempre pendiente descolonización del Sahara Occidental y sus habitantes y auténticos propietarios. Vender territorios ajenos con sus habitantes previamente desarmados dentro, como han hecho las sucesivas administraciones españolas, y no solo la última del franquismo, es algo peor que un alevoso crimen de estado, aunque los eunucos que nos han venido gobernando se empeñen en seguir apeando las palabras y pretendan que se trata de un simple "asunto" de estado. Este compatriota saharaui, Fulani, no es más que otra victima de la crueldad con que gusta de adornarse la administración, el makhzen de España, y sus jerifaltes, tan repletos como siguen estando de tiralevitas e irresponsables a los que solo parece interesar el mantenerse beneficiarios de un sueldo de por vida.

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