El XV Congreso del Frente Polisario se celebrará en un momento de coyuntura política “muy difícil”

Madrid, 28 Julio de 2019. -(ECSaharaui)


Por Salem Mohamed/ECS.


Brahim Gali 


El Frente Polisario celebrará en los próximos tres meses su XV congreso ordinario, que será crucial para el futuro del movimiento de independencia saharaui, que es el representante legítimo del pueblo del Sáhara Occidental, en el que la misma vieja guardia se postula frente a las nuevas generaciones.


Fuentes diplomáticas saharauis afirman que Brahim Gali, actual secretario general del Frente Polisario, es el candidato que parte con más opciones para seguir con el puesto de Secretario General y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

El XV Congreso se celebra en una coyuntura política
muy difícil para la causa saharaui, quien está marcada por los conflictos internos, el estancamiento de la cuestión por el bloqueo marroquí para negociar una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui y la difícil situación económica que sufren los saharauis en los campamentos de refugiados, así como el descontento entre los jóvenes saharauis, todos estos factores empujan hacia determinarse por el conflicto bélico como la única salida.


Además del callejón sin salida actual en el que se encuentra el problema saharaui, los saharauis tienen otro motivo de queja. La vida ha empeorado en los campamentos a causa de la reducción de la ayuda humanitaria por "la crisis mundial".

Estos vetos que sufre el pueblo saharaui han dado pie a la aparición de otros medios tanto legales como ilegítimos en donde poder obtener algún tipo de ingreso, ejemplo de ello es la venta de autómoviles, tráfico de sustancias, tabaco y de combustible.

Por ello, y como medida de seguridad, las autoridades argelinas tomaron como medida cerrar puntos de acceso al país por donde los jóvenes saharauis trataban de ingresar vehículos y mercancía al territorio argelino para hacer negocio. Por otra parte, está el contrabando que existe con Mauritania de combustible, éste también se ha reducido.


Entre las batallas llevadas a cabo en estas fechas por el Frente POLISARIO, pues siguen consignas que se exigieron desde la firma del alto el fuego en 1991; las presiones a Marruecos para que respete la voluntad internacional y acepte la organización del referéndum de autodeterminación, condena a las violaciones de los DD.HH en las Zonas Ocupadas y el cese del saqueo de los recursos naturales, entre otras cosas...etc. El Sáhara Occidental ahora no cuenta con un Enviado especial del secretario general de la ONU para la mediación en el conflicto, un puesto que la misma ONU adquirió a partir de 1998 pero nunca condujo a una solución ya que todas las propuestas fueron vetadas por Francia.

Pero el Congreso también se celebra tras la rotunda victoria lograda por la República Saharaui a nivel de la Unión Africana y América Latina. Aunque sufrió una derrota de estrategia a nivel del Consejo de Paz y Seguridad de UA, la Unión Africana rechazó todas las maniobras marroquíes de echar al Polisario de la organización continental. Por otro lado. la RASD acaba de ratificar el tratado de libre comercio en el continente africano (ZLECA). En América Latina, y a pesar de la retirada de reconocimiento por parte de El Salvador, el Frente Polisario sigue inaugurando nuevas embajadas y representaciones diplomáticas en el continente americano.

EL XV Congreso ordinario se celebra después de haber transcurrido cuatro años [Más uno de ampliación] del fallecimiento de Mohamed Abdelaziz y 44 años tras la muerte del Primer Secretario General del POLISARIO, Luali Mustafa Sayed.


La sensación general entre los saharauis es que Brahim Gali, único candidato a la presidencia y con una enorme experiencia pero con una imagen decepcionante entre los jóvenes tras prometerle durante el XIV Congreso lo que nunca cumplió durante los cuatro años de su primer mandato; "combatir lo que él denomina "los corruptos" o "Lhantata" en dialecto Hasaní, la malversación de los fondos públicos por parte de personajes afincados en Rabuni que solo trabajan para llenar sus bolsillos a costa del sufrimiento de los refugiados.