Represión marroquí contra niños y activistas saharauis.

El Aaiún, 19 de Mayo 2019. -( El Confidencial Saharaui). Por Salem Mohamed/ECS.



Los niños en el Sáhara Occidental se enfrentan a la represión brutal por parte de las fierzas de ocupación marroquíes. En una imágen difundida por la página local saharaui, 'Smara News', muestra como 5 policías marroquíes asedian a un niño saharaui en la puerta de una casa. La foto se ha hecho viral en Facebook.

La foto se remonta al 18 de Mayo, ayer, cuando una decena de activistas saharauis pro derechos humanos han organizado una asentada pacífica en Bojador ocupado para conmemorar los 46 años del inicio de la lucha armada. Varios minutos después, fuerzas policiales y de Gendarmería cercaron las avenidas y travesías para después irrumpir en la manifestación y agreder al menos 12 mujeres saharauis.

La activista saharaui Sultana Jaya fue golpeada y arrastrada brutalmente sobre el suelo por los miembros de la policía marroquí, donde también otras tres mujeres saharauis sufren lesiones.

Los disturbios fueron durante la tarde cuando empezaron a congregarse gentes para conmemorar los 46 años de la creación del Frente Polisario y el inicio de la lucha armada.

Como es de costumbre, Jaya no fue trasladada al hospital para evitar una detención o cualquiera confrontamiento que pone su vida en riesgo. Sufrió varias lesiones leves en la cara y heridas en la mano derecha.

Según fuentes de activistas, la policía marroquí les ha obligado a marcharse del lugar. Durante la carga policial fueron avistdos, según el activista saharaui Hasanna Duihi, efectivos de la Policía, la Gendarmería y altos cargos del ejército. Los funcionarios de alto rango supervisan las cargas policiales.

El motivo de la represión contra la familia Hafidi es impedir que la casa del activista saharaui y actual preso de Gdeim Izik se convierte en un símbolo de resistencia de la Intifada saharaui en una ciudad que ha sido durante tiempo asediada por el Ejército marroquí.

Tras las cargas policiales acudieron al lugar numerosos familiares, activistas y amigos, pero también personas de otras zonas de la ciudad que querían solidarizarse con las víctimas.