La Unión Europea aprueba escandaloso acuerdo comercial con Marruecos.



Ginebra, 16 de diciembre 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por Elena Rusca*. CL/ECS


● El 10 de diciembre 2018, la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo -INTA-, en Estrasburgo, aprobó el informe presentado por Patricia Lalonde. Diputada en el Parlamento Europeo y encargada de las renegociaciones del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos. La cual, renunció a su puesto justo ante de dicha aprobación a causa de un conflicto de intereses.

Campamento saharaui/ agencias 




El informe de Patricia Lalonde defiende la extensión del acuerdo agrícola celebrado entre la Unión Europea y Marruecos al Territorio del Sahara Occidental. Dicho informe se aprobó con 24 votos a favor, 9 en contra y 3 abstenciones.

Al comentar sobre la votación, Mohamed Sidati, Representante de la Unión Europea para el Frente Polisario, declaró: “En una decisión vergonzosa el Parlamento Europeo aprobó un informe, cuyo autora fue obligada a renunciar antes de su adopción, debido a un compromiso flagrante y un conflicto de intereses”.

De hecho, Patricia Lalonde, autora del informe, se vio obligada a renunciar a su puesto justo antes de las votaciones debido al escándalo que surgió por su asociación con la Fundación pro-Marruecos EuroMedA, organización internacional instalada en los locales de lobby de Hill + Knowlton Strategies en Bruselas, donde su cliente principal es el Estado Marroquí.




“El acuerdo es claramente ilegal”, dice Mohamed Sidati, y expresa: “Los propios servicios legales del Parlamento Europeo llegaron a la conclusión de que no estaba claro si el pueblo saharaui había dado su consentimiento a la enmienda, una condición clave de la decisión del Tribunal Europeo de Justicia –TJCE- sobre este asunto de diciembre de 2016. De hecho, el Frente Polisario, a través de su representante reconocido ante la ONU del pueblo del Sáhara Occidental, no pudo dar su consentimiento. Además, la afirmación irrelevante de que el acuerdo podría beneficiar a la gente del Sáhara Occidental es un insulto para nuestra gente que vive como refugiada o en las áreas liberadas o bajo la ocupación Marroquí”.


Lo que no sale de esta discusión, y que no salió tampoco durante la conferencia de prensa hecha después de la mesa redonda del 5 y 6 de diciembre en la sede de la ONU de Ginebra, Suiza, entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el tema de la libre determinación del Sahara Occidental, es la situación en la cual se encuentra el pueblo saharaui en los territorios ocupados por Marruecos.

Las condiciones en que vive las personas Saharauis

Hay que aclarar que, la delegación marroquí ante la ONU estaba formada por Saharauis que viven en los territorios ocupados. Sin embargo es importante recordar las condiciones que este mismo pueblo saharaui vive bajo la ocupación marroquí:

1) La prohibición de instalar las jaimas o carpas típicas de la cultura saharaui, en las ciudades, suburbios o playas, llevada a cabo por la administración y los cuerpos de seguridad marroquíes, tras la protesta saharaui realizada en 2010 en el “Campamento de la Dignidad” de Gdeim Izik. Esto impiden a la población local vivir de acuerdo a su idiosincrasia, en la que la jaima es la forma esencial de hábitat en el día a día, en las celebraciones familiares, como bodas o reencuentros, y en otras actividades habituales.




Señalar también la represión policial y militar, de las personas que denuncian esta situación, llevando pequeñas jaimas en sus cabezas durante las manifestaciones en los territorios ocupados o cuando levantan de forma clandestina en las azoteas privadas de sus casas jaimas en las que pueden sentirse saharauis. Por este motivo y para reivindicar el respeto a la cultura local, el Gobierno saharaui decretó el 10 de octubre, fecha del desmantelamiento violento del campamento de Gdeim Izik, como Día Nacional de la Jaima Saharaui.

2) La modificación de los nombres en los documentos de identidad, pues transforman la forma de composición de los mismos que utiliza el pueblo saharaui. Que añade al nombre propio el del padre, seguido el del abuelo, bisabuelo, tatarabuelo y así sucesivamente. La administración marroquí en territorio saharaui sólo registra un nombre y un apellido, que no suele ser el de padre, sino el de la tribu, apodos o nombres inventados.



Un caso representativo de este hecho, desafortunadamente generalizado en todos los territorios ocupados, es el de Sukeina Mint Yedehlu Uld Esid. A quien le fue modificado el nombre a la salida de la cárcel en la que estuvo 13 años, renombrándola como Soukaina Elidrissi; o el de Abderrahman Abdalahe Bagana al que las autoridades marroquíes le quitaron sus documentos de identificación españoles en los que figuraba su nombre verdadero y le registraron en sus archivos como Dahane Abderrahman. En este caso, el bien jurídico protegido por el ordenamiento legal internacional que ha resultado atacado por la acción del Reino de Marruecos, pertenece al núcleo esencial de los derechos humanos, puesto que se trata de la esfera básica de la personalidad. Es, precisamente, el ataque a estos bienes tan esenciales lo que le otorga el calificativo de grave violación.

3
) La destrucción de los modos de vida de la población nómada, que debido al mantenimiento del denominado por el Pueblo Saharaui “Muro de la Vergüenza” no puede desarrollar con normalidad y seguridad las actividades de pastoreo que son su sustento, ya que se ha restringido su movilidad e impedido el acceso a las fuentes de agua y alimento para sus animales debido a la estructura y ubicación de la berma y los millones de minas que ocultan. El muro representa una amenaza continua a la seguridad debido a los aproximadamente siete millones de minas sembradas en todo su recorrido, por el que se desplazan sin control por el territorio en épocas de lluvia.

En lo que se refiere a su impacto medioambiental, el muro ha provocado profundas alteraciones en la superficie de la tierra, que se ha hecho más vulnerable ante la erosión del viento y el estancamiento de agua. Debido a su estructura, funciona como una gran barrera que impide el flujo de agua hacia las zonas que están al sureste del mismo, lo que ha aumentado la desertificación en esta área con un impacto a corto plazo en el modo de vida de las familias nómadas, obligadas a sedentarizarse, y a largo plazo en el ecosistema de toda la región.



Estos puntos fueron denunciados en una carta que se entregó ante la sede de la Misión de Naciones Unidas. Con el objeto de organizar un referéndum en el Sahara Occidental -MINURSO- de Tifariti, el 7 de noviembre de 2018, por los artistas y los participantes de ARTifariti 2018, manifestación de arte y derechos humanos.

Además de estas denuncias, no hay que olvidar la represión por parte del Gobierno marroquí en contra de las manifestaciones pacíficas del pueblo saharaui. El cortometraje, “3 cámaras robadas”, coproducido por Equipe Media y Rafilm, nos muestra muy claramente estas represiones.

¿Quíen gana explotando el Sáhara Occidental?
“El Tribunal de Justicia dictaminó que el Sáhara Occidental sigue siendo ‘un Estado separado y distinto de Marruecos en virtud del principio de autodeterminación’. Ningún acuerdo de la Unión Europea con Marruecos puede incluir el territorio, las aguas adyacentes y el espacio aéreo del Sáhara Occidental”. Sigue Mohamed Sidati. No obstante, los territorios del Sahara Occidental ocupados por Marruecos, siguen siendo expoliados de sus recursos naturales, pesca e hidrocarburos, y los beneficiarios no son los saharauis, como el informe recién aprobado por el INTA nos quiere hacer creer.

La ONG Western Sahara Resource Watch -WSRW- hizo una lista interminable de las industrias marroquíes y extranjeras que explotan esos recursos. Empresas australianas, búlgaras, canadienses, chinas, colombianas, croatas, daneses, holandesas, egipcias, francesas, alemanas, griegas, islandesas, de la India, de Irlanda, italianas, japonesas, lituanas, de Mauritania, mexicanas, marroquís, neozelandesas, noruegas, panameñas, portuguesas, rumanas, rusas, saudí, singapurenses, sudafricanas, surcoreanas, españolas, suecas, suizas, taiwaneses, tailandeses, turcas, inglesas y estadounidenses están implicadas en explotaciones pesqueras, de fosfato o de petróleo.

Hay una resolución de la ONU que afirma que “la violación de los derechos soberanos de los pueblos y naciones sobre sus riquezas y recursos naturales es contraria al espíritu y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y entorpece el desarrollo de la cooperación internacional y la preservación de la paz” (Resolución 1803 (XVII), aprobada por la Asamblea General el 14 de diciembre de 1962).



Aparentemente es válido en la carta, ¿pero en la realidad?

“Lamentablemente, no nos queda más remedio que remitir el asunto al TJCE”, termina Mohamed Sidati, “cuyas decisiones anteriores demuestran claramente que el derecho internacional está de nuestro lado. Las consecuencias de la votación de hoy van mucho más allá de los asuntos comerciales. Esta decisión anticipa y socava el resultado de las negociaciones lideradas por el Enviado de la ONU Horst Koehler. Instamos a nuestros socios europeos a revisar su política actual y reenfocar sus esfuerzos en los pasos positivos que la UE puede tomar para apoyar los esfuerzos de Koehler e incentivar el progreso en las conversaciones, donde el comercio puede ser un verdadero dividendo para la paz”.

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